viernes, 26 de enero de 2018

Francés


Este año he vuelto a las aulas. Voy aprender una nueva lengua. Quizá nunca la conoceré tan bien como a mi lengua materna pero aquí voy en el barco. Será un francés con acento salvadoreño. Aquí comienza esta nueva historieta de un amante de los idiomas.

Yo pensaba que el primer idioma que iba aprender sería el italiano. Sin conocerlas era la que más me gustaba entre las lenguas romances. Sin embargo, lo que vino primero fue el inglés. Desde los 13 años dándole en la escuela y puedo decir que, gracias a buenos profesores, como la “Nia Zeydi” en el Tercer Ciclo, le hice buena cara al inglés.

En San Salvador estudié en la UCA y el NEC (National English Center – queda cerca del ITCA) Me defendía bastante, pero nunca me había tocado ponerlo en práctica hasta que llegué al Caribe. Solté la lengua y al mes ya no tenía el miedo de hablar, ese año afiancé el idioma. Mi inglés es entonces medio caribeño, medio vincy.

Lo mismo me pasó con el portugués. Lo estudié dos años en el CEB (Centro de Estudos Brasileiros) pero fue hasta que viví en Brasil que sentí con sinceridad que dominaba el asunto. Mi primer destino fue Rio así que sin querer adopté un acento carioca.

Ahora pienso que en cuestión de aprender idiomas es así: no basta con conocer la técnica, la gramática, las reglas… hace falta ponerlas en práctica en el cotidiano para lograr la satisfacción de estar cómodo en ese otro mundillo.

Pues bueno desde el año pasado venía pensando como le hacía para aprender un nuevo idioma, el que fuera, solo quería conocer mis oportunidades. Después de una averiguación entre francés e italiano se me antojaba más el français por cuestiones económicas. Esto, de ser posible una beca brindada por la dirección de la Alianza Francesa en San Salvador.



Foto de Google. Jardines Alianza Francesa en San Salvador


Esperé 10 meses para poder aplicar y este año se me ha brindado la exoneración del 75 por ciento del costo normal de los niveles. No cuesta nada aplicar, en octubre se abren las convocatorias y se debe poner en contacto con la Alianza. Con gusto les puedo contar detalles vía imbox si hay por ahí algún interesado.

Tengo 22 compañeros, un excelente profesor que viaja desde Santa Ana para enseñarnos y algo como una "smart aula", con pizarra electrónica, aire acondicionado, entre otros. Yo también viajaba, de martes a jueves, pero me cansé y me pasé a los sábados. Se avecinan otros tres años de estudio... pero estoy seguro que el esfuerzo valdrá la pena.

Llevo tres semanas de clases y siento que he aprendido muchísimo. A este ritmo seguro termino el año leyéndome un libro en francés. Ayer presté uno y no sé para qué, lo agarré en el bus y no entiendo mucho, apenas ubico palabras y me imagino significados.

Nada me desanima porque tengo el sentimiento de gusto sobre ese conocimiento que me está llegando. Voy a devolver el libro y me voy a retar a leerlo antes de finalizar 2018.

Hay un programa para trabajar en Francia como asistente de español por nueve meses. La catapulta es la Alianza. Ya estoy muy viejo para aplicar, pero otros chances pueden surgir. Mi lema es nunca es tarde y lo que es mío nadie me lo quita.

Je m’appele Eduar, j’ai 35 ans, je suis salvadorean, je parle espagnol, anglais et portuguais. Et je étude français `a Alliance Française `a San Salvador. Merci. À bientôt. 

http://www.afelsalvador.com/

jueves, 7 de diciembre de 2017

Los Guaraguao

En su reciente gira por El Salvador el célebre conjunto venezolano visitó Cinquera, unos de los más deprimidos pueblos del departamento de Cabañas. No recuerdo haberlos escuchado en vivo antes así que arranqué mi moto y me fui a esperar su canción que más me gusta: Perdóneme tío Juan. Aquí la crónica.

También en Cinquera interpretaron una canción para Honduras.

Llegué a Cinquera finalizando la tarde, pensé que tal vez podía hablar con ellos antes de que tocaran. Quería saber de primera mano qué fue lo que les pasó en Honduras el pasado 16 de noviembre cuando las autoridades migratorias los retuvieron alegando que habían llegado a trabajar y que no habían solicitado el respectivo permiso.

En el contexto de las convulsas elecciones del vecino país, los músicos participarían en le cierre de campaña de la oposición, pero al gobierno catracho eso no le gustó. Los retuvo por varias horas en el aeropuerto de San Pedro Sula y luego los envió de regreso a Venezuela.

A Cinquera llegaron a eso de las 7:00 de la noche y ante la algarabía de los asistentes me fue imposible acercarme y consultarles al respecto. Pero bueno, ante los antecedentes, todo estaba más claro que el agua.

Dice Wikipedia que el grupo se formó a finales de 1972 así que celebran este año su 45 aniversario de carrera. Su nombre proviene de un vocablo aborigen y significa zopilote. Continúan siendo los integrantes originales Eduardo Martínez (voz), Jesús Cordero (bajo), Saúl Morales (guitarra) y José Manuel Guerra (batería).

Enmarcado dentro del movimiento de la nueva canción latinoamericana.

En Cinquera fueron invitados por el FMLN en el marco de las fiestas patronales del pueblo que se celebran del 5 al 10 de diciembre en honor a San Nicolás Obispo.

Cinquera junto a Dolores y Tejutepeque son los tres municipios gobernados por alcaldes del Frente en Cabañas. Calculé unas 500 personas en el evento, la mayoría militantes del partido rojo. Políticos como la diputada Marina Alvarenga no desaprovecharon la oportunidad para echarse un discursito y presentar algunos de los candidatos que buscarán alcaldías en Cabañas.

Dice doña Virginia que ahorita tiene descuidado el jardincito que está abajo del mural.

En Cinquera la casa donde vive doña Virginia tiene un mural lleno de nombres de personas que murieron o desaparecieron durante la guerra civil de El Salvador. Esta señora, de 73 años y seguramente familia de la diputada porque comparten apellido, dice que su canción favorita de Los Guaraguao es “Casas de cartón”, interpretación muy popular en Latinoamérica del compositor Ali Primera.

Me siento en las gradas de la iglesia de Cinquera junto a dos bombas que no explotaron y un busto de monseñor Romero. Un bolito que está por ahí insiste en hablarme. Me dice que se llama Neto Rivera y que es veterano de guerra. Tiene problemas para expresarse y en lugar de Guaraguao dice Guaraguaro. No tiene ni idea de que los venezolanos están a punto de tocar.

Neto despide un fuerte olor a alcohol y me dice que si le doy un dólar me canta una canción. No una de Los Guaraguao sino una que menciona a Schafik Handal. Accedo. Al balbucear la canción a Neto se le llenan los ojos de lágrimas, lo miro fijamente y él desvía la mirada. Le digo que si prefiere el dólar o unas pupusas, mantiene silencio y al no contestarme le digo que espere y un par de minutos después le entrego las pupusas. Nos damos la mano.

Feliz Navidá y un próspero 2018.

Como ya dije Cinquera es de los municipios más deprimidos en Cabañas. Fue bastante afectado por la guerra a la que entregó muchos de sus hijos que ahora son recordados en un mural. Siempre me ha parecido un pueblito fantasma. Una baranda en el parque está adornada con fusiles, adentro está la cola de un helicóptero derribado y por estas fechas también un arbolito de Navidad.  

A pesar de los golpes, Cinquera se levanta de a poco y recibe a músicos de la calidad de Los Guaraguao que esta noche deleitaron a muchos con sus melodías. Para mi suerte “Perdóneme tío Juan” fue de las primeras interpretaciones. 

viernes, 3 de noviembre de 2017

La broma

“Los admiro justamente porque son diferentes a nosotros. A ellos les gusta el cuerpo propio. Nosotros descuidamos los nuestros. A ellos les gusta viajar. Nosotros nos quedamos parados. A ellos les gustan las aventuras. Nosotros perdemos nuestro tiempo en reuniones. A ellos les gusta el jazz. Nosotros copiamos sin éxito el folclore. Ellos se ocupan de sí mismos. Nosotros queríamos salvar el mundo. Con nuestro mesianismo casi lo destruimos. Con su egoísmo tal vez ellos lo salven”. Pavel Zemanek a Ludvik Jahn, en La Broma de Milan Kundera.

El comentario ocurre en una localidad en la zona de Morávia, en la Checoslovaquia de los años 40-50. Pavel, de quizá 39 años, se refiere a una generación posterior a la suya, a su novia que ronda los 18. 


Ostrava, lugar donde el protagonista trabaja como minero como castigo por una broma.

Estoy releyendo mis libros y este mes les traigo la "reseña" de éste que lo tengo en portugués y que me obsequió mi amiga Leda. Lo he disfrutado más que antes. Tanto, que a falta de novedades, se los traigo como post novembrino.

También me da chance para reflexionar un poco sobre una característica que me he descubierto y que no siempre me ha llevado a buenos resultados. El hacer bromas. Sin embargo, siempre me recuerdo haciéndolas y no creo que se me quite la maña, como no se me quita lo González, por ejemplo.

A veces son un éxito, muchas risas y no pasa de ser eso: una broma, pero a veces quizá no son momentos ni sociedades para bromas y más vale ser un buen bromista y guardar consideraciones.

Y no es que las bromas sean divertidas solo para el que las hace y no para el que las recibe. Es que hemos dejado de reír sobre nosotros mismos. Es que ya no somos niños. Nos transformamos en adultos y como en una selva nos toca sobrevivir.

Se llama La Broma porque al desafortunado de Ludvik, un muchacho de unos 18 años, se le ocurre ser irónico con su novia a quien le respondió sobre la devoción de ella a un pujante socialismo.

Jahn escribe en una postal: “El optimismo es el opio del género humano, el espíritu sano hiede como imbécil. Viva Trotski!”.  

Me gustan estos libros que te obligan a investigar. Cuándo o como por qué iba yo averiguar quien fue León Trotski, y sin embargo, para entender de qué va la cosa, me obliga a googlearlo y quedarme con el conocimiento.  

Pues bueno al mentado Ludvik lo expulsan del partido y de la universidad, encima lo mandan a trabajar a una mina de carbón, ahí conoce a Lucie un personaje enigmático que roba flores en los cementerios para él. Sí, es una historia de amor también, que sin embargo fue prohibida por su valor político. 

República Checa está en Europa del Este y quien sabe que yo vaya por esos lados. Con el libro pude ir de choto y hasta escuchar su música tradicional.

Esto no es una broma, tampoco una reseña. Es mi idea para dejarlos picados para que busquen y lean el libro.

Mi idea con el este blog es que lo lean. Gracias por haber llegado hasta aquí. Salú.