viernes, 21 de enero de 2022

Guacotecti

Resido en Guaco y aun no le dedicaba un post. Hoy celebra sus fiestas patronales y pensé oportuno festejar con alguna información. Agarré la cámara y me fui a platicar de santos con el padre de la villa. No son datos concluyentes sino acercamientos a lo que sucede en este pueblito que llamo casa.

Cristo Negro encontrado por el señor Salomé

El recuerdo más vívido que tengo de las fiestas de Guaco fue una vez que la música sonaba tan fuerte que hizo deslizar las tejas. La vibración del sonido de aquella poderosa discomóvil le dañó seriamente el tejado a la casa de esquina. Anoche parece que paso lo mismo, hoy un empleado municipal recogía los escombros de otro puño de tejas en pleno centro de Guaco. Lo de pleno centro es una ironía porque el poblado es tan pequeño que prácticamente es eso, cuatro calles y un parque. No extraña que cada vez haya menos casas con tejas artesanales, se prevé que la música siga sonando fuerte.

Guacotecti: Sumo sacerdote de los tesoros en náhuatl

Hace diez años se decía que eran  tres mil habitantes en este municipio, uno de los más pequeños de Cabañas. Muchos hemos migrado a Guaco desde entonces y sin miedo a equivocarme cálculo que al día de hoy somos el doble o más de esa cantidad los que residimos en el pueblo de los dulces de rosario.

Lo constaté hace apenas un año cuando anduve en política y descubrí que el gentilicio de Guacotecti es “guacos” y “guacas”. En esas vueltas también fui más allá de San Fidel y la Antena, visité Zacamil, El Dormilón, Cacahuatal, el Portillito... Desde este último lugar va a salir esta tarde la procesión hacía la parroquia del Señor de las Misericordias.

Iglesia de Guaco es de inicio del siglo XVIII

La devoción católica en Guacotecti está muy arraigada en sus habitantes y visitantes. Desde que yo era un niño recuerdo las aglomeraciones de gente en la plaza, todos queriendo participar de esa fiesta en honor a un santo misericordioso que sin duda intercede por quien lo necesita.

La imagen más preciada de la parroquia es un cristo negro tallado en madera. Se dice que la reliquia fue encontrada por un hacendado de la zona llamado Salomé. Es por tanto que a veces hay confusión a la hora de saber cuál es el patrono del pueblo. Será el Cristo Negro, el señor Salomé, el señor de las Misericordias o incluso el señor de Esquipulas, que celebra su fiesta el 14 y 15 de enero... por otro lado en el santoral hoy es el día de Santa Inés.

Hablé sobre el tema con el padre Octavio Mejía quien recién asumió como párroco el pasado 12 de septiembre. “Sobre el tema no hay nada oficial o por escrito se trata más bien de tradición oral. A quien se celebra las fiestas es a Dios y a Cristo que murió en la cruz, es Cristo misericordioso quien concede”, destacó el clérigo originario de Ilobasco y de 43 años.

Padre Octavio Mejía párroco de Guacotecti

El padre Octavio llego a Guaco un mes después del deceso del padre Juan Francisco Cubias, conocido como padre Paco. Manifestó que su nombramiento no fue sorpresivo sino más bien anunciado. “Aquí ya había sido seminarista y vicario. El padre Paco hizo dos peticiones a monseñor para indicarme como párroco de Guacotecti”, manifestó.   

Hoy el padre Octavio recibía a los fieles que llegaban a pedir favores y ofrecer promesas. También se preparaba para las actividades de la víspera y aun así me concedió unos minutos. A las 6:00 p. m. sale la procesión que será recibida con música por parte del ministerio Kerigma de Ilobasco, a continuación la misa y alborada.   

Felices fiestas Guaco, y que el señor de las Misericordias nos bendiga a todos. 

martes, 7 de diciembre de 2021

TikTok

Síganme como @duduportillo. El año se me termina haciendo una reflexión sobre las llamadas redes sociales. Contarles principalmente como me va en TikTok donde me divierto compartiendo videos. Quieren verme, pues no es más que ir allá y descubrir mi contenido.   

Nota que simboliza la dirección musical de TikTok

Hace más de seis meses contraje la fiebre de TikTok. Realmente me gusta usar redes sociales, como a todos. A cada una le doy un uso particular y tengo diferentes grupos de amigos en cada cual.

En Facebook me encuentro con mi familia. Uso Twitter para informarme. A Instagram subo alguna foto que me gusta o que por sí misma define algo. Whatsapp es mi herramienta de trabajo. Tengo un canal en Youtube que nunca volví alimentar. Uso únicamente Gmail como correo electrónico y subo un post mensual en esta cuenta de Blogspot donde estás en este momento.

Hay que tener cuidado en el ciber espacio. Nuestros perfiles y publicaciones dicen quienes somos, por eso cada quien tiene sus reglas para administrar sus redes. A mí por ejemplo me es difícil aceptar como “amigo” a alguien que no pone foto de perfil. 

Cuando Tiktok empezó a sonar con fuerza pensé que debería bajar la aplicación “para guardar el usuario” como me dijo un amigo, pero aún no tenía el coraje de verme en un video haciéndome el chistoso.

A finales de mayo de este año y motivado por Arleny (a quien pueden seguir como @arleny_2010_6) hice entonces oficial el lanzamiento de mi cuenta: @duduportillo.

Sigo a las personas que conozco y que también me siguen, ahorita son 56. Me siguen 228 así que yo siento que tengo mi público chis. Mis videos han recibido 1582 Likes. Lo sé, no es nada y no pretendo que sea más. En TikTok todos nos sentimos influencers y subimos videos por pura diversión. En lo personal busco principalmente entretenerme cuando me conecto.

Si en las redes sociales compartimos contenido para que nos vean o lean en TikTok eso de llamar la atención se eleva al cuadrado. En un video de 15 segundos es posible que pueda captar tu atención y tal vez hacerte reír. Esto yo no lo consigo en otra red y menos con una frase de Cantinflas o la India María. 

En TikTok uno puede crear un video corto (hasta de tres minutos) en géneros como danza, comedia, educación… lo puedes hacer con tu propia voz o con audios de situaciones cómicas o que se han hecho virales por cualquier cosa. Normalmente los audios tienen alguna música o sonido de fondo.

TikTok es una app relativamente nueva. Es la versión internacional de la china Douyin que fue lanzada en 2016. Está disponible e inició su popularidad en 2018 luego de fusionarse con musical.ly. Para octubre de 2020 superó los dos mil millones de descargas móviles en todo el mundo.

La mayoría de usuarios tiene menos de 24 años y hay mucha euforia entre las niñas y niños de entre seis a quince años. A los más chiquitines se les puede ver bailando en las esquinas, repitiendo con insistencia las coreografías de los bailes.

Yo le llamo el síndrome de TikTok, se trata de una leve tembladera inconsciente que permite memorizar los pasos y mantener la atención en lo que se está haciendo al mismo tiempo. 

Yo no me veo bailando, pero sí recreando situaciones divertidas, siento que la clave es actuar como el personaje en cuestión; así puedo ser una señora, un don Juan, un niñito o la princesa Fiona.

Para mí se trata de exponerme en una situación ridícula o cómica para que mis seguidores también se rían. Yo soy el primero en reírme, me tuve que reír antes de publicar.

Los videos de TikTok se reproducen en la página de inicio y uno los va pasando. Si ves el video hasta el final éste se repite automáticamente.

Si quieres hacer un video similar pues bailas o utilizas ese audio y te grabas actuando como la persona que habla, mueves la boca tratando de ir al ritmo del audio y le incluyes tus gestos personalizados. A eso le puedes agregar texto y los efectos más geniales que he visto en redes.

Eso sí, TikTok consume muchos datos de Internet así que si como yo sos de los que pone paquetes te recomiendo mejor hacer tus TikToks cuando agarres wifi.

Bueno, esto ha sido todo por este año. Feliz navidá gentes, que la paz brille en sus corazones.

martes, 2 de noviembre de 2021

Papá

En las serranías de Victoria, donde comienzan las honduras de Lempira, un año más acaba de terminar. Estamos justo en la mitad del siglo XX; va a comenzar el año 1951. Unos pocos cohetes de vara se dejaron oír en las navidades y hoy que se acaba el año son aún menos.

A la nía Lola poco le alegran las fiestas, se encuentra más bien cansada debido a los nueve meses de gestación del que será su tercer hijo. Se trata del primer varón en la familia Portillo Mejía pero ni ella ni su marido lo saben. Lo que sí sabe la madre es que está a punto de parir. Lo presiente.

Unas horas más tarde y quizá mientras se comía un tamal comaliado mi abuela se da cuenta que ha llegado el momento. Manda a llamar ligerito a la partera que llega de inmediato, “tranquila, todo va a estar bien”, habría dicho.


David Portillo (1951 - 1997)

Nace entonces mi papá un dos de enero de 1951. Luego de sobrevivir, en su etapa de bebé, a los primeros sustos de la vida; el niño se desarrolló en la campiña salvadoreña rodeado de vegetación y animales domésticos.

En su niñez y juventud se destacó como estudiante, obtuvo su título de bachiller y luego el de técnico agrónomo. Trabajaba como funcionario gubernamental en las oficinas locales del ministerio de agricultura y ganadería.

Un solo nombre tenía mi papá, se llamaba David y era casi un treintón cuando se casó con mi mamá. En 1982 cuando yo nací, él tenía 31 años.


Nótese mi felicidad y negrura jajaja 

Recuerdo emocionarme al oír el motor de la moto. Gozaba que me permitiera subir y que me llevara hasta el interior de la casa ese último tramo. Mi papá me revisaba los cuadernos y me preguntaba cosas serias. Pienso que quería conocer mi opinión al respecto.

Crecí tomando leche de vaca cruda, ordeñada por mi papá, quien me daba un vaso con café Listo, yo metía el vaso debajo del ubre de la vaca y los chorros caían adentro y afuera.

Adentro formaban espuma y se desprendía un aroma tibio con olor a madre, un aroma que se antojaba en ayunas. Leche de vaca cruda con café Listo era mi desayuno cuando amanecía en el corral junto a mi papá y sus vacas.

Son pocos pero muy claros y vivos los recuerdos que tengo con mi papi. Le pedía que me despertara para levantarme con él a ordeñar, algo que nunca aprendí a pesar de estar rodeado de vacas toda mi infancia.

Él me dejaba dormir y yo le reclamaba. En la noche nuevamente le pedía que me despertara, que me tapara la nariz o me echara un poquito de agua helada en la cara para levantarme. No creí que lo hiciera pero hizo ambas cosas. Ahora yo no tenía como reclamarle, él solo había cumplido mi petición.

Mis padres se separaron cuando yo tenía 13 años. Con mis hermanos nos quedamos bajo la custodia de mi madre así que a mi papá lo visitábamos solo de vez en cuando. Yo no perdía oportunidad para estar con él, me gustaba hacerle compañía porque pensaba que se sentía solo.

Hasta le cocinaba y al preguntarle qué le parecía la sopa que tanto me había costado hacer él me respondía “pior es nada”. Ahora me río y pienso que nunca me ofendió con esos comentarios, en realidad aquella sopa era eso, un pior es nada.

Yo estaba feliz de servirlo y de saber que su comentario era sincero. Los domingos nos despedíamos y le prometía volver el otro fin de semana. Eso duró dos años.  

En septiembre de 1997 yo tenía 15 años y estaba emocionado por correr la antorcha. Ese año sin embargo mi papá la estaba pasando mal y tuvo que ser hospitalizado. El día 12 falleció de manera sorpresiva a la temprana edad de 46 años.

Dicen que en el hospital incluso estuvo bromeando con las enfermeras, les ofreció que al salir de ahí iba a conseguir unas gallinas para agradecer sus atenciones con una sopa. 

Fue difícil comprender su muerte, sigue siendo difícil asimilar su falta aun cuando han pasado 24 años. En mi juventud y adultez carecí de esa figura paterna, sin duda hubiera querido saber su opinión sobre tantas decisiones que uno toma en la vida.

Hoy mi viejo tendría 70 años y a mí me hubiera encantado darle esta noticia: “viejo vas a ser abuelo”.

A pocos días de conocer a mi amada Eli