domingo, 1 de octubre de 2017

Maura

Hace unos días tuve el privilegio de conocer y cruzar palabras con doña Maura Echeverría. Me instó a seguir escribiendo y a leer a los buenos. La poetisa sensuntepecana es una amorosa abuelita que transmite paz al declamar. Por si no la conocen aquí les dejo unos datos.

Maura de la Cruz Vitelia Echeverría Gutierrez

Oriunda del cantón San Matías, Maura nació el Día de la cruz en 1935. Tiene 82 años y vive en San Salvador, pero seguido visita su casa en el barrio San Antonio de Sensunte.

A pesar de su edad, se nota que tiene múltiples actividades, una mente lúcida y a Eunice, una hija con funciones de manager de su carrera literaria.

Carrera que suma unas 15 publicaciones, poemarios en su mayoría que hablan de la familia, el amor, el dolor… la vida misma.

Me dijo que tiene una novela engavetada, que no ha llegado el momento de su salida y que por en cuanto es feliz escribiendo poemas, últimamente enfocados a la niñez.

La cancha de la escuela "Los Llanitos" en Sensunte lleva su nombre desde 1980

Maurita descubrió desde niña que se llevaba bien con las letras. Estudió para profesora y dio clases de Sociales en la escuela Fermín Velasco y el instituto de Sensunte.

Siendo maestra escribía sus versos pero no los compartía porque pensaba que aquello quizá no tendría ningún valor. Al nacer Eunice, en 1963, asegura que ya no pudo contener el torrente poético que le brotaba.

En 1969 se fue a la capital para trabajar en la Televisión Educativa. Allá tuvo la oportunidad de ver la seriedad en los ojos de Salarrué y visitar a Claudia Lars quien ya muy enferma le instaba a seguir escribiendo.

“Sentía un gran aliento para continuar al escuchar sus palabras”, dice.  

Otros escritores le dijeron que sus poemas no estaban mal, que buscara sinónimos, que puliera lo que ya tenía. Fue así como se aventuró a participar en certámenes. En Sensunte ganó en la rama poesía los primeros Juegos Florales en 1975. Ya para 1980 publica “Voces bajo mi piel”, su primer libro.

Luego se vienen “Sándalo” 1982, “Ritual del silencio” 1984, “Cundeamor” 1985, “Con la vida a cuestas” 1989, “Desde el amor” 1990.

Para aquel entonces dirigía la televisión pública y diseñó el programa “El Cipitío” interpretado y sostenido exitosamente por más de 26 años por Rolando Menéndez.

En el 91 se jubila y tiene más tiempo para parir nuevos títulos: “Distancias” 1993, “Laura” y “Confidencias con mi nieta” 1997, “Otoño en el corazón” 2001, “Poemas para Eunice” 2006.

En el 2007 recopila a 33 escritores salvadoreños en “Sol de cariño” una antología con poemas enfocados en niños.

“No sé desde qué siglos fue programado mi viaje / No sé qué edades presionan mi cerebro”, así comienza “De oriente a poniente” el primer poema de “Travesías” su libro número 13 publicado en 2009.

“Mundo de chocolate” 2013 y “Flautas y astronautas” 2017 son sus más recientes publicaciones. Se trata de poemas enfocados hacia la primera infancia.

“La poesía hace en un niño que pronuncie bien las palabras porque las ve escritas, mejoran la ortografía, agiliza la memoria y provoca en él la creatividad. Mi intensión en por lo menos generar una sonrisa en ellos”, dice la autora.

"La lectura instruye, prepara y enseña"

El año pasado la primera calle poniente en Sensunte fue nominada Maura Echeverría. Ella dijo que esta es su tierra más amada. “…aquí está el entorno de mi infancia… bajo el cielo más hermoso de la tierra”, pronunció.

No conocí a Luciano Hernández y menos a Doroteo Vasconcelos, dos ilustres de mi pueblo del siglo XIX. Sin embargo le acabo de mandar una solicitud de amistad a Maura en el Facebook, chis. Y se me hincha el orgullo al conocerla.

También el año pasado el ministerio de Educación la nombró como parte de los 20 maestros legendarios del país y bautizó con su nombre un concurso de literatura infantil que dejo seis ganadores a principios de año.

El pasado agosto conocí finalmente a doña Maura y me decidí a escribir este post sobre ella. Gracias por tanto nía Maurita.

En la presentación de Flautas y astronautas en Sensunte el libro tenía un costo de $4.00

viernes, 1 de septiembre de 2017

Scouts

Fuí niño scout y he regresado al movimiento a dirigir. Me ha convocado la nostalgia del escultismo, que me forjó como ciudadano de un país que se niega a dejar de creer en sí mismo. Un territorio que cumple este mes 196 años de ser independiente de España.

Me he echado al hombro la responsabilidad de inculcar en menores de entre 7 y 11 años los mismos valores que yo recibí en los años noventa a través de la promesa y la ley scout.


Retomando la promesa en la inauguración del grupo 87.

En Sensunte ha habido varios grupos scouts. No sé mucho al respecto, pero dicen que primero era el 29 y que después el 56. No sé si hubo otro antes pero hay registros de que el movimiento scout se vivía en mí pueblo y se desarrollaba a plenitud aun en tiempos del conflicto armado.

Parece que uno de los dos grupos, o los dos, en la parte trasera de la pañoleta tenían bordado a don Roberto Baden Powell (BP), quien fundara el movimiento scout en Inglaterra allá por 1907.

Los scouts comenzaron a surgir en El Salvador a finales de los ´30, así que no me extrañaría que esos dos grupos se fundaran entre los años 70-80. En Facebook: Ex scout sensunte tiene muchas fotos sobre los inicios del movimiento en Cabañas.

Ahorita se calculan 40 millones de scouts en 165 países. En El Salvador somos unos tres mil los inscritos en poco más de 100 grupos. Los grupos nacen por doquier y cada generación se empila con el método de educación no formal y al aire libre que se vive de forma voluntaria.

Allá por 1994 se fundó en Sensunte el grupo scout 45. Tenía yo 12 años, cursaba 6º grado y ser scout fue algo que se me metió en la sangre. Lo disfruté intensamente en la adolescencia, pero después de los 18 tocaba apoyar en la dirigencia y quizá me asigné responsabilidades para las que no estaba preparado. Me desencanté.

Sin embargo, debo decir que en el 45 viví tantas cosas importantes que ahora que lo intento me es difícil enumerar. Conocí algunos de mis mejores amigos y amores de infancia. Ser scout me permitió viajar por primera vez al exterior (Costa Rica 1997 y México 2000) y me heredó el vicio de barajustar y salir andar por el mundo.

Sobre todo grabó en mi mente lo que BP no quiso que ningún scout olvide y que pidió que escribieran en su tumba: “Intentad dejar este mundo mejor de como os lo encontrasteis”.

14 de septiembre de 1994,
la primera vez que fuimos a traer la antorcha a Ilobasco.

Muchos pasaron por la patrulla toros, pero he aquí quienes más persistieron. 

Fue corta la vida del 45 pero muy intensa para un servidor y para muchos allá afuera. Desconozco una fecha exacta en la que el grupo se disolvió. Lo que sí puedo asegurar es que en su agonía, entre 2004 y 2007, hubo mucha gente que luchó por continuar con la chispa del escultismo en Sensunte, una chispa que quedó encendida y ahora parece tomar fuerza.

El pasado 25 de junio, se fundó oficialmente en Sensunte el grupo 87. Pasaron unos 10 años sin grupo. Ahora algunos entusiastas nos hemos juntado y pretendemos que este nuevo colectivo continúe el trabajo y forje una nueva generación de chicos.

En junio pasado inauguramos formalmente el 87.

El movimiento ha cambiado. Se ha actualizado, como los antivirus o programas de computación. En su modernización arrolló con un sinfín de tradiciones scout que han quedado en el recuerdo y adoptó nuevos métodos más de acuerdo al tiempo que vivimos.

Quizá ya nadie se va de caminata sin contar con un mínimo de seguridad. Antes nos íbamos y nos aventábamos de las tirolesas hechas con mecate y un gancho de guayabo. Íbamos a los ríos y no llevábamos salvavidas, quizá ahora el reglamento invite a buscar uno antes de proponer ese paseo.

El 87, como otros grupos, ha surgido con apoyo militar. Un convenio con el ministerio de Seguridad ordena que la milicia local apoye la apertura de nuevos grupos donde ya han funcionado.

Es así como ahora contamos con seguridad y logística de parte del cuartel, del destacamento militar #2. Celebro esto, pero también soy de la idea de que el movimiento scout es civil. En este sentido, y aunque su fundador fuera un reconocido militar, se debe sin duda entender que se trata de cosas distintas.

El movimiento scout genera pasiones que con suerte son bien canalizadas. A mí nunca me han gustado los militares y cuando puedo explico mis puntos de vista. Ahora sin embargo, se trata de aprovechar este apoyo y retribuir lo que yo recibí.

Aquí no hay nada escrito sobre piedra, solo la promesa, la ley y las enseñanzas de BP. Los grupos pueden o no tener apoyo militar.

Ahora hay además opción para los grupos que difieren con la asociación nacional, existen los scouts independientes de El Salvador y los adventistas tienen a los conquistadores. Es la misma filosofía, con métodos diferentes. Más tradicionalistas o con enfoques cristianos. Se vale.

Con diferencias internas el Tehuacán 125 de San Vicente celebró 45 años.

Las actividades entre grupos son inolvidables en los scout. Tengo amigos en San Vicente con quienes compartimos esta locura y hace poco nos invitaron a su 45 aniversario.

Mis amigos están en la manada pero las otras unidades se reúnen por separado porque ha habido diferencias internas en las que ha intervenido incluso la asociación. Platicamos mucho sobre esto que nos apasiona, sobre lo que se hace o deja de hacer. Hallamos diferencias y pensamos en soluciones. Normal, como en los scout.

Sé que trabajar con niños es un reto y quizá ahora sí esté listo para asumirlo. Espero apoyar al 87 en lo que de mi dependa y honrar el lema: “Una vez scout, siempre scout”.

jueves, 10 de agosto de 2017

Mamita

Querido Diario, mi abuela ha fallecido.

Repito que este blog es un diario personal. Escribo artículos que quizá no caben en los géneros literarios o periodísticos y que me brotan de las manos. Antes era además un ejercicio para evitar el síndrome de la página en blanco. Hoy es la necesidad de publicar mensualmente lo que considero más importante a mí alrededor.

Escribo sobre mis viajes, mi casa y mi vida. Hoy lo hago en memoria de mi abuelita quien nos dejó el pasado julio. Se fue un ser demasiado querido para soportarlo. Su partida nos ha dejado medio zombis. Es cierto, se fue físicamente, pero tengo la certeza de que la mamita sembró su ser en nuestros corazones. Que es ahí donde está ahora.

Abrazando al tío Lito en su fiesta de cumpleaños el año pasado

Oriunda del cantón El Volcán, en Sensuntepeque, Blanca Rosa Rivas iba a cumplir 81 años el próximo 31 de agosto. Era la mamá de mi mamá y desde siempre cubrió para mí la figura de abuela. Mi otra abuelita murió cuando yo era una crianza y apenas recuerdo su dulzura.

Sin embargo a la mamita la voy a recordar por un montón de cosas. La mamita nos enseñó, a mí y a toda su descendencia, a llevar la vida.

Unos días antes de su accidente cerebro vascular, la Blanca Rosa se estaba riendo del sinvergüenza del abuelo y de los pleitos de sus hijos. Estaba alegre y mantenía la versión oficial de los hechos. Así la voy a recordar, como una persona con humor y sabiduría.

Me pedía que le destazará los cerdos que con esmero engordaba. Todos los días hacía cuajada y no le gustaban los desperdicios así que los cerdos que mantenía engordaban en una semana según era la bebedera de suero.

La voy a recordar caminando en el patio, buscando mandarinas o mangos.

Riéndonos de las pasadas de don Salarrué o don Francisco Andrés Escobar.

Hablándole chiquito a Jando, su último nieto de apenas 16 meses.

Haciendo cuentas, la mamita tuvo ocho hijos, 26 nietos y diez bisnietos. Tuvo buena cosecha y yo me pregunto cómo puede una sola persona tener tanto amor para tantísima gente. Cosa de abuelos.

En la UCA durante mi graduación en 2005

Nos heredó tanto Blanca Rosa.

Yo me quedé con sus latas para quesadillas y la receta original. Ya tengo dos meses horneándolas y aunque aún no consigo su toque puedo decir que estoy en el camino.

Usted me dio el último empujón para encender el horno y ahora además de las quesadillas estoy haciendo pan diferenciado en Tamarindo casa sustentable, lugar que tanto le gustaba y me lo decía orgullosa. Lo hacemos con hierbas, afrecho de trigo y avena. Le habría gustado ese baguette mamita.

Con tía Esperanza en Ataco en 2010

Gracias infinitas a todas las personas que nos acompañaron en la muerte de mi abuela. Su partida ha dejado a la familia unida en un círculo de amor.

Por qué perder las esperanzas de volverse a ver. Por qué perder las esperanzas si hay tanto querer. No es más que un hasta luego. No es más que un breve adiós. Muy pronto allá en el cielo nos reunirá el Señor.

Hasta siempre mamita Blanca.