sábado, 21 de marzo de 2020

Cuarentena

#QuedateEnCasa es lo que nos han pedido para minimizar las consecuencias por el Coronavirus. Hagámoslo, a pesar del miedo que nos genere estar solo esperando el sopapo.


Yunnan (China) Dos elefantes duermen luego de emborracharse con vino.

Muchos, sino la mayoría, es lo único que podemos hacer ante la crisis, otros se la están jugando allá fuera. Nadie estaba preparado para esto y todos somos responsables de lo que suceda.

La verdad me ha costado mucho ponerme a escribir sobre este tema, a pesar de tantísima información que hay en el ciberespacio y que venimos consumiendo desde que comenzó el año. Me he decidido por este tema por lo incongruente que sería divagar sobre otra cosa en este preciso momento.

Datos alarmantes, en todo el mundo, en el país y en el pueblito. Mucha información real y falsa, otra escalofriante y alarmista, noticias serias e incluso memes muy acertados sobre un tema tan complejo.

Pues bueno, como hay tanta fuente informativa, elija usted mismo su tipo de consumo para mantenerse al tanto de la situación, pero de entrada le recomiendo que no se sature, que respire y que trate de vivir con normalidad.

Le pido que no se pierda la información oficial y que tampoco se sienta mal por reírse de algunas situaciones que se están generando.

Nos piden distanciamiento social, algo fácil de cumplir, solo que no estamos acostumbrados. ¿Qué gravedad puede pasar por estar en cuarentena? En China un grupo de elefantes hambrientos entró a un poblado y se emborrachó con vino porque sus cuidadores los desatendieron… no me parece grave. 

Este es un simple blog, al estilo diario personal, que no tiene ninguna rigurosidad científica ni informativa, así que si lo suyo es simplemente curiosidad por saber lo que yo pienso al respecto, pues bienvenido (a). De lo contrario no pierda más su tiempo y cierre esta ventana.

Como dijo Mozart, citado en un libro que acabo de terminar de leer (Lobo estepario, de Hermann Hesse): “Aprenda a tomar en serio lo que es digno de que se tome en serio y ríase usted de lo demás”.

El gobierno salvadoreño ha sido bien calificado internacional y localmente por su forma de actuar. Estoy de acuerdo y felicito abiertamente a todos los funcionarios involucrados en la toma de decisiones. Seamos responsables y apoyemos estas acciones para salir lo menos afectados posible.

A las personas que están en cuarentena o que deben salir a trabajar yo les digo no desfallezcan. Pudo haber sido cualquiera de nosotros y ustedes también esperarían valentía y perseverancia de nuestra parte.

Me voy a quedar por aquí porque sencillamente no tengo más que decir. Siempre nos quejamos de no tener tiempo, pues bien, ahora es lo que tenemos. Aprovechémoslo.

miércoles, 12 de febrero de 2020

Parasite

Es la película surcoreana de la que todos hablan. He tenido la suerte de tenerla en casa para ver dos veces todo el drama, suspenso y humor negro que nos deja.

La gran ganadora en los Oscar y Cannes, entre otros festivales, que con bajo presupuesto nos presenta lo que muchos consideran “lo mejor” del llamado séptimo arte en el último año. Ésta no es una reseña y tampoco seré un soplón, es solo mi post de febrero, mi regalo de San Valentín.

El director Bong Joon Ho tiene 50 años

Esta historia escrita y dirigida por Bong Joon Ho se estrenó a mediados de 2019 durante el Festival de Cannes donde ganó la Palm d’or, el mayor de los premios del famoso festival francés.

Este mes también arrasó en la edición 92 de los hollywoodenses premios Oscar. Ganó los cuatro premios más importantes: mejor película, mejor director, mejor guión y mejor película extranjera.

Es de resaltar que es la primera vez en estos premios que una película de habla no inglesa gana el premio a mejor película. Histórico dirán los seguidores de estas competencias.

A mí me gustan estos temas porque es la oportunidad de echarle un ojo a las producciones a nivel mundial, descubrir artistas, deleitarse viajando con las historias que nos cuentan y aprender, porque no, de ese producto cultural de masas, en fin, cultivar el intelecto supongo.

Pues bien lo primero que llamó mi atención al navegar un poco en la red fue que el nombre de la película es Gisaengchung. O sea, el titulo original se escribe en hangul, esos garabatos que son el alfabeto coreano, pero ya romantizado queda Gisaengchung que se traduce: Parásito.

La película dice muchas cosas, pero cautivó mi atención eso del nombre. Me hace reflexionar sobre la dependencia que tenemos entre humanos en una jungla social. Como los parásitos, reyes de la sobrevivencia, nosotros también luchamos para encajar socialmente, creamos dependencias. 

Una media sinopsis

La familia Kim está desempleada, viven en el sótano de un edificio en la ciudad de Seúl, capital de Corea del Sur. Ki-woo, el hijo, tiene un amigo que se llama Min, a través de quien consigue trabajo como profesor de inglés de Park Da-hye, la hija de una familia acomodada. Ki-woo logra sin mucha dificultad meter a trabajar en la casa de los Park a su hermana Ki-jung haciéndola pasar como una experta en terapia artística para el inquieto Da-song, el hijo menor de los Park, un chiquillo de unos cinco años obsesionado a los Scouts. Los hermanos Kim comienzan entonces a tramar todo para que sus padres también trabajen para los Park. Primero el padre, Ki-taek, como un experimentado chófer y luego la madre, Chung-sook, como una exclusiva ama de llaves. La mansión de los Park fue diseñada por un famoso arquitecto de nombre Namgoong, como muchas residencias en Corea del Sur, ésta tenía un sótano, de los que llaman bunker, por miedo a bombardeos provenientes de su vecino y hermano Corea del Norte. Ante su traslado a París el señor Namgoong vendió la casa pero no informó a los compradores sobre la existencia del bunker. La única que conoce la situación es Moon-gwang, la ama de llaves que acaba de ser despedida y quien también fue ama de llaves del arquitecto. Un día los Park se van de campamento por el cumpleaños de Da-song quien prefiere celebrarlos fuera de casa. Los Kim aprovechan su ausencia y disfrutan de la mansión a sus anchas. Pero también Moon-gwang aprovecha y regresa a la mansión, los Kim, aterrados, la dejan entrar y ella va directo al bunker donde está su marido Geun Se, quien ha estado escondido en el bunker durante cuatro años. La situación es tensa y los Kim terminan revelando que son familia y que han engañado a los Park. Moon-gwang les hace un video con el celular y amenaza con enviarlo a Yeon Kio, la madre de la familia Park quien por su inocencia ha dejado entrar a todos los Kim a su casa. Luego de una intensa pelea los Kim logran arrebatar la evidencia al mismo instante que el teléfono de la casa suena. Es la señora Yeon  Kio que regresa del campamento fallido, a causa de una intensa lluvia, con toda su familia, están hambrientos y a ocho minutos de casa…

Este es el punto más intenso y a partir de ahí esperen cualquier final. No la voy a contar toda, véanla, se las recomiendo.

El film aborda elementos muy simbólicos, como la familia, la dependencia a los celulares y el Internet, el idioma inglés y la clave morse, el tema del olor, las necesidades humanas más básicas, la credulidad, la confianza.

Me enseñó que en Corea del Sur los usureros te persiguen aun después de cuatro años sin saber de tus rastros y que el conflicto entre las Coreas está muy presente en la cotidianidad y que a pesar de ser serio se puede hacer chistes al respecto.

Véanla, si quieren se las paso. Si merece o no tanta gloria es cosa que ustedes decidirán después de verla. Yo les dejo aquí mi opinión. Salú lulu.  

martes, 14 de enero de 2020

Conchagua

Este es el volcán de moda en El Salvador por su espléndida vista al golfo de Fonseca. Inauguro el 2020 con este post donde explico las opciones para visitar al guardián costero del departamento de La Unión.

Amanecer 06-01-2020 desde volcán Conchagua, La Unión, El Salvador

El volcán de Conchagua siempre ha tenido una fabulosa vista al golfo, pero su popularidad es reciente. Lo que pasa es que muchos desconocemos su atractivo, quizá por la lejanía de la capital (aproximadamente a 190 kilómetros) o porque otros destinos volcánicos como el Boquerón (San Salvador) o el Ilamatepec (Santa Ana) son más sonados a nivel turístico.

Hace un par de años esto comenzó a cambiar. El guardián del golfo, como se le conoce, se ha vuelto muy notorio gracias a un espacio construido por un ambicioso empresario.

Se llama Espíritu de la montaña el mirador donde cientos de nacionales y extranjeros van a tomarse selfies para publicar en sus redes sociales. Pero en el Conchagua hay más que ese observatorio, como voy a describir más adelante.

Cómo llegar

Para subir el volcán no es necesario ir al pueblito de Conchagua o a la acalorada ciudad de La Unión. Hay un bypass que evita esos destinos y lo conduce a uno en dirección al abandonado puerto Cutuco. Luego de un par de kilómetros en esa vía, a mano derecha, está el desvío y una señal que dice: 12 Km VOLCÁN DE CONCHAGUA. 

A partir de ahí la calle es pavimentada únicamente por tramos y comienza el ascenso. Se pasa por tres poblados: Amapalita, Yologual y El Faro. Unos seis kilómetros después se llega a un portón donde hay un rótulo de madera donde se lee: Bienvenidos al área natural protegida complejo Conchagua.

Hasta ese portón, todo bien en cualquier tipo de vehículo, incluso hay servicio de transporte público hasta ese punto. Luego se recomienda un carro 4 x 4, pero esto no es ley. Con mi novia nos aventuramos en mi pick up, un Tacoma automático 4 x 2, y no tuvimos inconvenientes. No recomendaría de ninguna manera subir en un carro tipo sedán. De pronto sí sube, pero el carro sufriría demasiado.

Pues bien en el mentado portón se pagan $5 por cada vehículo que ingresa. Este cobro lo administra una cooperativa local. Me imagino que la comunidad, con el visto bueno de las autoridades, aprovecha para también sacar tajada de los turistas. Yo lo veo bien y creo que si uno va caminando ese cobro no existe.

Sobre ir caminando, no invito a esa hazaña de ninguna manera. A partir del portón el panorama es desolador y las cuestas son empinadas sobre una calle empedrada. No me imagino subiendo los seis kilómetros restantes con todo mi equipo de camping. Pero bueno para gustos los colores, yo aquí únicamente les dejo el dato.

Un abandonado parque nacional

Unos tres kilómetros después se encuentra otro rótulo: Turista, te encuentras en volcán de Conchagua. A 1157 msnm se trata de la entrada a unas desoladas instalaciones gubernamentales administradas por el ministerio del Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN). Se trata de la entrada al parque nacional Conchagua, si le queremos llamar así. 

Digo desoladas instalaciones no solo por los rótulos despintados, sino también por la poca afluencia de turistas a ese lugar. La moda de ir al volcán de Conchagua es ir al mirador Espíritu de la montaña y no a estas instalaciones mal administradas por el gobierno.

Ese primer día seguimos hasta el mirador de moda, pero al día siguiente bajamos para conocer el parque nacional, porque nos dijeron que también tenía una vista que valía la pena. Antes del famoso mirador el parque era el único destino en el volcán de Conchagua.

Al llegar ahí un despistado vigilante nos indicó los precios: $3 por el ingreso de nacionales y $5 si se quiere quedar acampar. También hay cinco cabañas que huelen a hollín donde por $25 se pueden hospedar cuatro personas. Las cabañas tienen sanitario y ducha.

Pues bien, nosotros solo pagamos el ingreso, preguntándonos si realmente no estábamos botando dinero. Caminamos un par de kilómetros hasta el mirador principal y nos dimos cuenta que la vista sí es mejor que la del Espíritu de la montaña, más amplia y con una panorámica de la ciudad de La Unión incluida.

Golfo de Fonseca desde mirador del parque nacional Conchagua

Ahí me pregunté ¿cómo es posible que el gobierno se deje ganar el mandado por la empresa privada? Yo mismo me respondí: esto no es nada nuevo. Cuando regresamos del mirador, únicamente una familia almorzaba en el parque nacional. Muy poco, en comparación con las más de 100 personas que habían acampado una noche antes en el mirador privado.

El MARN debería tomar cartas en el asunto y devolver la vida al parque nacional. Aprovechar la fiebre de los selfies. Lo juro, el parque tiene mejor vista que el famoso mirador, pero hace falta mejorar las instalaciones, revitalizar esa fuente de ingresos. Ojalá Nayib lea esto y ordene las mejoras desde twitter.   

Espíritu de la montaña

Hace unos cinco años, Luis Díaz, propietario de la finca San Cristóbal, comenzó a construir el mirador Espíritu de la montaña. La finca está un par de kilómetros más arriba del parque nacional. El mirador es un entarimado de madera al bordo de esa cima que ofrece la mediática imagen del golfo y sus islas.

Este empresario también ha construido cabañas, donde por el momento únicamente pernoctan sus empleados, y se nota el mantenimiento que le da a algunas áreas de jardín. El destino turístico, que abrió al público hace unos dos años, aún no está listo para el flujo de personas que recibe. Por todos lados se ve que continúa en construcción.

Por el momento hay únicamente un sanitario habilitado, el sábado que llegamos habíamos más de 100 personas instaladas y una fila de hasta 10 urgidos esperando para usar el baño. Hay otros servicios higiénicos encaminados, además de un restaurante, que se espera estén listos a finales de este año cuando el lugar se inaugure oficialmente.

Ni se les ocurra pensar en ducharse ahí. Tanto el agua (lluvia) como la energía (solar) son cosas limitadas. Nosotros nos dimos un baño francés con una cubeta de agua y cargamos nuestros teléfonos a escondidas. 

También se construye un acceso de concreto que permitirá la accesibilidad a todos, por el momento hay que caminar un par de cuadras desde donde se deja el carro hasta el mirador.

Hay una tiendita que vende cosas básicas como café y golosinas. También se ofrecen desayunos y cenas que no llegué a degustar porque me advirtieron que la comida era insípida y que lo mejor era llevar mi propio bastimento.

No me gusta juzgar algo que desconozco pero mi franca recomendación es llevar su propia comida fría para no pasar hambre en caso que se decida acampar.

La entrada al mirador cuesta $5 y acampar $2. Nosotros nos quedamos dos noches y únicamente pagamos los $7 por persona que cancelamos el primer día.

Un perro husky de nombre Ranger y una cabra llamada Blanquita son las mascotas del lugar.

Una última cosa, si se quedan acampar no lo hagan en el entarimado, el viento allá arriba sopla fuerte entre octubre y febrero. Los que no aseguraron bien su tienda de campaña tuvieron que desmontarla a media noche.  

Photo by Mayra Arely Méndez

En el Espíritu de la montaña hablé con don Oscar, uno de los empleados que amablemente me dio muchos de los datos que aquí comparto. Me explicó por ejemplo que el mirador cuenta con un servicio de trasporte desde La Unión.

Por $15 te suben y te bajan del volcán en un camión tipo militar al que le dicen “Conga”, este precio además incluye el costo de la entrada y el camping. Para reservar cupo hay que llamar al 7484 9950 y adecuarse a sus horarios.

Gracias a las indicaciones de don Oscar también pudimos subir al cerro Ocotal, o cumbre conocida como “las antenas”, a 1225 msnm y el punto más alto del Conchagua que ofrece una panorámica del volcán Chaparrastique (San Miguel).

Volcán Chaparrastique (San Miguel) desde cerro Ocotal o cumbre "las antenas"

Pues bien, pueden ir al parque nacional o al Espíritu de la montaña. La cuestión es que el Conchagua es un destino sumamente recomendado al que se puede acceder con un bajo presupuesto y no necesariamente en tours carísimos, de hasta $250, como sugiere el sitio trip advisor.  

Fonseca era el apellido de un sacerdote español, de los que hace 500 años vinieron a colonizar estas tierras. Ver el despertar de un nuevo día desde el Conchagua y tener enfrente a las aguas del golfo es maravilloso. Visualizar desde un punto los territorios de tres países (El Salvador, Honduras y Nicaragua) también es algo único.  

El entrante de agua, con sus aproximadamente 3200 kilómetros cuadrados, y su archipiélago parecen sacados de la caricatura de Goku. Vayan. No se van arrepentir.

Golfo de Fonseca. Fuente: NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration)