viernes, 4 de diciembre de 2015

Lodo asesino

Tragedia ambiental en Brasil

Minas Gerais, en español Minas Generales, es uno de los 27 estados de Brasil. Ese pedazo de tierra, un poco más grande que Francia, debe su nombre a las riquezas minerales que son arrancadas de sus entrañas.

Hace un mes, en Minas, el afán humano por el progreso económico provocó una catástrofe ambiental: dos represas que almacenaban residuos de hierro se rompieron y provocaron un tsunami de lodo que mató gente, soterró poblados y dañó de por vida el valle y el río por donde los desechos viajaron unos 700 kilómetros hasta el Atlántico.

Fundão y Santarém, los nombres de las represas que se rompieron /AP.

Son las 16:15 del jueves 5 de noviembre de 2015. La hora fresca de la tarde ha comenzado en Bento Rodrigues, un pueblito a 23 kilómetros de la histórica ciudad de Mariana, al sureste de Minas Gerais. La vida transcurre con la monotonía de siempre: mientras los adultos se dedican a sus labores o simplemente descansan; los chicos estudian, ven televisión o se divierten jugando.

Muchos de los 600 habitantes de Bento Rodrigues trabajan para el conjunto de empresas mineras Vale, Samarco y BHP Billiton, que extrae en esa área materia prima para fabricar hierro. Sus instalaciones y represas están a excasos 15 kilómetros. Hasta aquí todo normal.

De pronto, un sonido ronco comienza a invadir la pasividad del ambiente. Los pájaros vuelan agitados y los perros ladran como locos. La gente ha comenzado a salir de sus casas y se miran unos a otros confundidos. El ruído es horrible e indescriptible... ¿Qué es esto, el fin del mundo?

Alguien grita que se aproxima una avalancha. Una represa de la Samarco se ha roto y un tsunami de lodo está a punto de tragarse todo lo que encuentre, incluyendo Bento Rodrigues. No hay tiempo para nada. Corren unicamente con lo que llevan puesto, arañando el suelo, poniendo a salvo el pellejo.

La ola de lodo tarda segundos en devorar el poblado. Los sobrevivientes lloran abatidos sin conseguir quitar la mirada de aquel desastre. Desesperación. Algunos no encuentran a sus seres queridos, no saben si han logrado escapar. Bento está soterrado. Hay confusión, dolor y más llanto. Se hace de noche.

Los atemorizados sobrevivientes deambulan en el monte hasta que alguien los encuentra y los conduce hacia Mariana donde las autoridades han dispuesto ya un lugar para albergarlos. Sin embargo, no todos son encontrados y muchos pasan esa noche a la interperie.

Un mes después, el saldo es de 13 muertos, ocho desaparecidos y más de 500 afectados que lo perdieron todo.

Bento Rodrigues no existe más. De 180 casas solo quedaron en pie unas 30. Sus habitantes no van regresar, permanecen en Mariana, recordando aquel trágico jueves y con la esperanza de rehacer sus vidas. 

Lo que quedó de Bento Rodrigues. Hoy pueblo fantasma /AP.

¿Qué fue lo que paso, por qué se rompieron las represas? A la fecha no hay claridad ni versión oficial. La licencia de la empresa ha sido suspendida mientras el Ministerio Público investiga y determina responsabilidades. El gobierno de Dilma Rousseff ha dicho que las empresas deberán pagar una indemnización que calculan en unos 5,200 millones de dólares.

Por ahora hay noticias sobre remiendos en las represas y nulos sistemas de seguridad para la población vecina. Otras fuentes critican la falta de fiscalización de parte del gobierno. También se habla de mal manejo en las represas al abusar de la cantidad de desechos depositados. Fueron 62 millones de metros cúbicos de lodo mezclado con arena los que se derramaron.  
 
Ese jueves la avalancha de lodo continuó su mortífera peregrinación. En poco más de una semana recorrió unos 700 kilómetros a través del Río Dulce matando flora y fauna a su paso. Desde Mariana hasta Linhares, en Espiritu Santo, donde desembocó en el oceano y avanzó unos nueve kilómetros mar adentro.

El lodo mató el río. Acabó con la fuente de alimento y trabajo de centenas de familias. Afectó además a más de medio millón de personas que ahora deben beber agua embotellada ya que el suministro de agua potable ha sido interrumpido indefinidamente a causa del desastre. Expertos calculan que la recuperación del río podría demorar unos 30 años.

Aquí en Brasil muchos llaman a esto la mayor tragédia ambiental del país. A mí me parece una frase sensacionalista porque es algo sin duda difícil de medir. Todos los días hay tragédias ambientales, aqui y en todas partes de la chibola. Cual es mayor o menor poco interesa. Habría que focar más la atención en las causas de esas tragédias y en cómo detenerlas.

Como dije al inicio, si aquí hay un culpable ese es el afán humano por el progreso económico. La sociedad de consumo en la que vivimos hace que tengamos empresas mineras que arranquan las matérias primas de la tierra para que podamos transportarnos comodamente en nuestros vehículos, por ejemplo.

Las represas con residuos son hechas para garantizar el conforto en el que optamos vivir. Un accidente como el de Mariana puede ocurrir en cualquier momento, en cualquier lugar. Es parte del show. Es parte de la época que nos ha tocado vivir. Reflexionar ya es algo. Falta tomar acción.

Linhares, Espiritu Santo, donde el lodo desembocó 12 días después.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Dragon Dreaming

Las cosas que nos pasan son nudos, que se hacen y deshacen. Nudos temporales en un proceso que fluye. Lo que hacemos ante esos nudos son pequeños, medianos o grandes proyectos, que disfrutamos o sufrimos, en este viaje llamado vida.

Dragon Dreaming es un método completo para la realización de proyectos creativos, colaborativos y sustentables. Su filosofía es simple: si no es divertido no es sostenible.

Dicen que nada pasa por casualidad y yo soy un tipo con suerte. Hace unos días participé en una liberación de inteligencia colectiva con gente inspiradora. Aprendí, entre otras cosas, a encarar mis miedos y a bailar con mis sueños.

Alagachááá: palabra sin sentido by Rodrigo. 

Escribo desde Arraial d´ Ajuda, al sur de Bahía (Brasil), mi casa durante los próximos meses.

Antes de participar en el Confestival Internacional Dragon Dreaming 2015 yo no sabía nada del asunto. Ana Julia, mi novia, me propuso participar a pesar de que ella tampoco sabía tanto. Íbamos a regresar a Piracanga, un lugar especial para ambos. Eso nos bastó para inscribirnos.

A nuestra llegada me alegré al reencontrar personas que conocí durante la Escuela de Servicio. Me pareció, desde el principio, que había buena organización, mucha ansiedad y alegría por ver iniciado algo que tenía un año armándose.

El evento comenzó después de la cena. Más de 100 personas formamos un círculo y presenciamos un ritual indígena que tuvo como elemento central el fuego.

A continuación apareció John Croft, el australiano de 66 años quien es co-creador de Dragon Dreaming, una creciente comunidad mundial de aficionados, facilitadores y entrenadores que inició allá por 2008.

El círculo, el fuego y los indígenas no fueron casualidad. Croft explicó que desde tiempos remotos, los seres humanos se han sentado en círculos entorno al fuego, principalmente para contar historias y liberar creatividad.

“Nos sentamos en torno al fuego para celebrar con personas en las que confiamos, para rendir tributo a la sabiduría ancestral”.

Dragones

Los dragones, esos seres mitológicos apropiados por varias culturas de todo el mundo y con diferentes simbolismos asociados, son a veces vinculados a lo maligno. Esa interpretación puede ser por el origen de la palabra, dragón proviene del griego drákōn que significa serpiente.

El miedo que nos pueda generar una serpiente debería ser aprovechado, dijo John. No hay que matar a nuestros dragones, es decir, suprimir las cosas que tememos. Mas bien hay que identificar esos miedos y aprender a bailar con ellos. Enfrentarlos sin pestañear. Un dragón es en realidad un poder adormecido que existe en cada persona. 
    
Cuando alguien se refugia en su zona de conforto, cuando no se abre al mundo de posibilidades y se cierra únicamente a lo que está bajo su control, no hay aprendizaje, no surgen preguntas.

No salir de la zona de conforto es someterse al miedo. Es un dragón adormecido que ha dejado de soñar. Para los aborígenes australianos dejar de soñar es perder parte del alma. Sin embargo, si hay conciencia del miedo el individuo puede ir y regresar desde su zona de conforto hacia una zona de aprendizaje.

Open Space

Llegó el segundo día del festival. Hasta entonces no sabía qué era Dragon Dreaming. La mayoría parecía confiada, sabedores de lo que se venía. Mi cara confundida me delataba pero no dejé que la ignorancia me incomodara y permití que las cosas fluyeran, chis.

El Espacio Abierto es una metodología usada en Dragon Dreaming para liberar inteligencia colectiva, creatividad, cooperación y el poder que duerme dentro de nosotros mismos. La dinámica tiene varios principios: quien vino es quien tenía que venir, lo que pasó es lo único que podía pasar, comenzó y terminó en el momento indicado. 

Otra indicación es que si uno se encuentra en una situación donde no está aprendiendo o contribuyendo debe dejar esa actividad y buscar otra, o simplemente alejarse, sentarse solo para reflexionar. 
 
Todo comienza con una pregunta generadora: Qué es lo que nos lleva a  vivir la fuerza del dragón que existe en cada uno a través de la diversidad, inclusión y colaboración en el mundo actual. Yo continuaba con el ceño fruncido. Aquella pregunta tan larga no me despertaba nada.

Pidieron que aquellos que sentían la “fuerza del dragón” se levantaran, tomaran papel y lápiz y escribieran aquello que estaba queriendo salir... Casi todos se levantaron, hicieron una fila y compartieron en el micrófono su tema, su interés, su pasión. Yo escribí “Casa sustentable, experiencia en El Salvador”. 
 
En los laterales del templo donde estábamos había una agenda gigante para los próximos tres días. Cada uno debía elegir un lugar y un horario para compartir su afición. Los temas eran principalmente sobre Dragon Dreaming, proyectos y experiencias personales, actividades artísticas y al aire libre, etc.

Entre las actividades había conferencias magistrales dictadas por John y Lizandra Gomes Barbuto, una de las principales entrenadoras de Dragon Dreaming en Brasil. Esas ponencias fueron densas y enriquecedoras.

John Croft: activista comunitario y ecologista profundo. 

Hablé unos 15 minutos sobre la Tamarindo y mostré algunas fotos. Los nervios hicieron destrozos con mi portugués pero aun así unas 20 personas me escucharon y se interesaron principalmente en la tecnología TAISHIN y la energía solar.

Se programaron unas 80 actividades. En cada jornada uno podía participar en unas siete. Había que elegir lo más interesante para cada quien. Algunas no ocurrían a la hora o en el lugar indicado por lo que la agenda estaba en constante cambio.

En cada sesión había un relator, quien tomaba nota de las principales ideas que se compartían. Esta persona entregaba un resumen que fue distribuido después entre quienes no pudieron asistir. Fueron días agotadores. Sentí la cabeza hinchada de tanta información llegando a mi cerebro.

Si a esta altura del post aun no entiende qué diablos es Dragon Dreaming no se preocupe. Felicidades y gracias por haber leído hasta aquí. La verdad es que somos criaturas simples y un tema como este puede ser difícil de digerir, interpretar y exponer. No quise entrar de lleno al principio sin todo el preámbulo anterior.

Una de las ponencias se llamó “Pasos Bases de Dragon Dreaming”. Fue ahí que finalmente “me cayó la ficha”, como dicen por aquí, sobre el diseño de proyectos Dragon Dreaming.

Filosofía DD

Para comenzar hay que decir que Dragon Dreaming proviene de la sabiduría colectiva de los pueblos aborígenes de Australia Occidental y que es ideal para aquellas personas que no quieren renunciar a sus sueños.

John Croft exploró la cuestión de por qué algunos proyectos trabajan con tanto éxito y otros no. A partir de esa inquietud y ese conocimiento ancestral se establecieron tres principios que hay en todo proyecto DD: el proyecto debe traer crecimiento personal, beneficio colectivo y servicio a la Tierra.

Los proyectos DD procuran un tercer cambio en la historia de la humanidad. Un primer cambio ocurrió cuando el hombre descubrió la agricultura y dejo de subsistir de cacería y recolección. El segundo cambio inició con la navegación y continuó con la revolución industrial. El tercer cambio consiste en la sustentabilidad de todo lo que hacemos para no agotar los recursos del planeta y convivir en armonía con la naturaleza.

Algo muy importante en los proyectos DD son los momentos “AJÁ”. Esto es cuando descubrimos algo que no sabíamos que sabíamos. Cuando se nos enciende el foco y decimos “Ajá!”. Es importante compartir esos momentos por su naturaleza contagiosa.

Dragon Dreaming busca que todos ganen en la realización de los proyectos. Estamos acostumbrados a juegos (proyectos) donde hay ganadores y perdedores. Donde hay jerarquías que pretenden tener control del ambiente e incluso del planeta. Pensar así es un mito creado por la humanidad, es egocentrismo que nos conduce a la frustración y al desamor.

Pinakarri es una palabra aborigen que significa escucha profunda. Un proyecto DD utiliza este ejercicio para silenciar lo que nos distrae. Al escuchar el sonido de una campanilla los involucrados detienen sus actividades y en silencio se concentran en el peso de su cuerpo, en la temperatura del aire... “Si la fuerza de la gravedad fuera una persona apoyándote eso se llamaría amor incondicional”, dice John.

Aprendiendo juntos. Oh Ana Julia!

Proyectos DD

Cada proyecto es un encuentro inicial entre un individuo y su entorno. También es un encuentro entre la práctica y la teoría. A través de la localización de estos lados se crean cuatro cuadrantes que caracterizan las cuatro fases de un proyecto DD: Soñar, Planificar, Hacer y Celebrar.

Todo proyecto comienza con un sueño individual que se enriquece mediante la inteligencia colectiva y se convierte en el sueño de un equipo. La mayoría de proyectos se bloquean en esta fase porque los indivíduos no comparten su sueño, tenemos miedo a ser ridiculizados.

La fase Planificar trata de centrar, elaborar y filtrar. Definimos las metas y los objetivos y damos los primeros pasos para organizar las tareas, las responsabilidades, el tiempo y el presupuesto. En esta fase no hay que olvidar que el perfeccionamiento es enemigo de lo bueno y que el camino es más importante que el destino.

En la fase Hacer administramos y gestionamos el proyecto que requiere a menudo ser cuidadosos con el tiempo, el estrés y los recursos.

Finalmente en la celebracion hay que tener claro que no se trata de una tarea ruidosa y extrovertida sino mas bien incluye reflexión, gratitud y reconocimiento. La celebración reconecta la realización de un proyecto con una nueva fase de sueños.

Estas fases representan también cuatro tipos de pesonalidades: soñadores, planificadores, hacedores y celebradores, todos tenemos un poco de las cuatro características.


Cambiamos de roles dependiendo de la situación del proyecto y las fases de la vida. Los bebés y los niños pasan la mayor parte del tiempo soñando, los jóvenes planificando, los adultos hacen muchas cosas y los mayores disfrutan y reflexionan.

A grandes rasgos esto es Dragon Dreaming. Espero les haya gustado el post. Para mi ha sido un ejercicio de tres largas sentadas frente al computador para recomponer lo aprendido. Hay mucho más DD por delante. Aquí dejo la web oficial y si alguien quiere divagar al respecto es sólo cuestión de abrir la jeta. Bendiciones.

Foto oficial. Dragon Dreaming: Amor incondicional en acción. 

P.D. Aquello de microblogging y entregas más cortas y constantes no ha podido ser... sorry about it. 

miércoles, 19 de agosto de 2015

Candomblê

Para mí Orixas era solo un grupo musical cubano. Cuando hace poco más de un año deambulaba por el Pelourinho caí, por casualidad o destino, en una Casa de Candomblê, que es la religión de otros Orixas, no de los cubanos, sino de deidades espirituales que representan las energías primordiales que nos rodean. Compré un libro que me ha narrado algunas señales de su misterio. Misterios de una tradición oral africana que además existe intensamente en Brasil y Cuba.

La música de tambores me llamó hasta aquella casita donde me planté ante la puerta. Alguien me hizo señal para que siguiera. Entré despacito. Lo primero en notar fue un altar con ofrendas de comida, principalmente pedazos de pollo crudo. Al fondo y al ritmo de congas un grupito de señoras vestidas de baianas danzaban formando un círculo. Me quedé mirando unos tres minutos. Después sentí como angustia y me escabullí.

¿Qué era aquello? "Quiero averiguarlo", me dije. Tardé dos horas en elegir un libro de entre varias decenas. Opté por Awô, o misterio dos Orixás. En algún idioma africano Awô significa secretos. Fue publicado hace unos 10 años por una sacerdotiza de Candomblé. Aquí un par de bucanadas de lo interpretado.

La autora nació en Marruecos y se crió en Francia

Al princio, en el todo y la nada, solo existía Olodumarê, quien se enfadó de estar solo y dividió sus fuerzas que no pueden ser definidas como buenas o malas. Se originó entonces la dimensión, el pasado, la noción del tiempo, la humedad, la energía del fuego. No había cielo ni tierra, pero había una energía encargada de hacer el mundo: Obatalá.

Este personaje, que es luz y esplendor, tiene además un consejero: Orumilá, la energía del conocimiento y el vínculo entre Olodumarê y el mundo. Surgió además la energía que puso la fuerza en acción, el cielo, la tierra, los animales, las aves, la vegetación, la humedad primordial, el agua, el mar, la lluvia, el fuego, la fuerza de la palabra acumulada en el viento... en fin, todas las energías primordiales.

Olodumarê crea entonces 16 criaturas ligadas a esas energías, los Orixas, que no son humanos sino seres celestes que se mueven en varias dimensiones.

Lo último en crearse fue el hombre. Olodumarê lo moldea en barro y le da el soplo de la vida. Recibe de otras energías la cabeza, la fuerza espiritual, el destino, la personalidad, la vitalidad, la muerte... El primer hombre se llamó Lamurudú. Un guerrero cazador del que se ha desprendido una milenaria dinastía aun existente en países como Benin.

El Candomblê reconoce tres tradiciones: Ketu, Jeje y Angola. La tradición Ketu es quizá la más amplia o por lo menos de la que se tiene mayor conocimiento. Para los ketu los 16 Orixas principales son:

  1. EXU: Mensajero entre hombres y Orumilá, temido, perverso.
  2. OGUN: Maestro del hierro y la guerra.
  3. ODÉ: Cazador.
  4. LOGUNEDÉ: Alegre y bromista.
  5. OMOLU: Dueño de la tierra.
  6. OSSAIM: Médico de cuerpo y espíritu, secreto de las hojas.
  7. XANGÔ: Dios del trueno, las tempestades y los rayos.
  8. OXUMARÊ: Representa la continuidad en el movimiento.
  9. YEMANJÁ: Maternidad, aguas del mar y aguas dulces.
  10. OBÁ: Representa la amargura de la vida.
  11. OXUM: Belleza, encanto y sensualidad.
  12. OYÁ: Se manifiesta en el viento.
  13. NANÃ: Comanda la muerte, ayuda a las almas en la transición.
  14. IEWÁ: Cazadora, amazona.
  15. IROKÓ: Árbol sagrado que liga el cielo y la tierra, tiene el poder de curar.
  16. APAOKÁ: Árbol escondite de las Yamis (hechiceras).
Me gustó mucho el libro. Me ha dejado con ganas de más Candomblé.