viernes, 25 de marzo de 2022

Pupusas

Hablemos de pupusas. Me puse a pensar en lo que podríamos llamar: el diario de una pupusera; o hablar sobre la elaboración y los ingredientes. La técnica tal vez. Me parece importante porque es un patrimonio que nos pertenece; si algo nos caracteriza como salvadoreños es nuestro plato nacional. El post de estos calurosos días de marzo. Bienvenides otra vez.

Les esperamos viernes, sábado y domingo

Estamos haciendo pupusas para vender y ya a este level nos gustaría ofrecer la mejor pupusa que podamos hacer en base a nuestra experiencia y paladar. Nos hemos adaptado a los precios del mercado y hemos logrado elaborar con calidad y frescura de ingredientes un resultado que nos satisface.

Veamos los ingredientes, primero el queso, hay que ponerle quesillo y luego se le raya queso duro, el de su preferencia, igual la cantidad, al gusto. Si le van a poner loroco o ayote tiene que ser fresco, excelente si es rayado o picado al momento. Se mescla todo y se hace algo como una pechuguita de queso.

Aquí en la casa la especialidad son las pupusas hechas con harina de arroz, pero también las hay de maíz si es el gusto del cliente. Aclaro que no son las de maíz original, es decir el maíz que se pone a coser y luego se lleva al molino. Evitamos ese trabajo porque nos es más fácil comprar la harina. Así que si su gusto es exigente no podemos más que comprender.

Seguimos con el chicharrón que solo lo puede procesar el molendero de tu vecindario. Al molerlo le puedes poner unos trozos de tomate, cebolla, chile verde, e incluso un par de panes o papas cosidas eso también cuenta para lograr el sabor y textura que buscamos, pero no debes abusar de los ingredientes.

Mi favorita es de Chicharrón con queso

El curtido y la salsa también son de vital importancia. Desde el corte del repollo, la selección de los ingredientes y condimentos propios de esa “ensaladita” que dicen los extranjeros; el tipo de cocción que tiene o no. Hay quien le gusta el curtido fresco y otros que lo prefieren más curtido (podrido). A la salsa hay que ponerle suficiente ajo, unas hojas de albahaca fresca, un poco de chile y cebolla, sal y pimienta al gusto. Un poco de zanahoria, solo para espesar un poco.

Los frijoles los cosemos en hoya de presión. Les ponemos ajo, cebolla y cúrcuma. También es trabajo del molendero conseguir la textura de este vital ingrediente de las auténticas pupusas salvadoreñas. El frijol y  el chicharrón se enduran en una cacerola con un poco de aceite, seguimos buscando textura para dejar todo listo y empezar a echar pupusas en la plancha.

Una vez frente a la plancha caliente hay que mover las manitas con harta habilidad para envolver con la masa todos los ingredientes que el cliente exige. Es como hacer un huequito, poner los ingredientes adentro, cerrarlo y luego aplastarlo con delicadeza buscando en lo posible un círculo. Yo nunca he podido, me quedan gruesas de masa en las orillas, parecen mastodontes.

Lily sí sabe hacerlas. Tiene escuela y las habilidades necesarias. Una vez ahí yo solo le digo en un papel: 4 R, 2 FQ, 3 QL y ella me entrega las humeantes pupusas que yo sirvo con la sonrisa que ya conocen. Somos un magnifico equipo y eso me hace feliz.

Vengan por sus pupusas a Tamarindo, casa sustentable. También les tenemos las internacionalmente famosas Kangreburgers y unos nachitos con chili para chuparse los dedos. Como siempre el cafecito de las montañas del Ocotillo y la helada de tu preferencia. Vengan antes que se suelte a llover del todo. Bendiciones.

martes, 22 de febrero de 2022

Amistad

Hace la mitad de mi vida hacía esta misma reflexión sobre los amigos y los legados que nos dan y nos dejan. Decía que todos se van y me daba tristeza, ganas de chillar porque no sabía hasta cuándo volvería a ver aquellas personas.

Aquellos a quienes dediqué el post continúan fuera. Crecimos juntos y llegamos a querernos mucho, nos llamábamos amigos. Pero de pronto algo ocurría y se tenían que ir. Debían elegir una vida en el extranjero mientras yo me he ido quedando y enraizando en el pulgarcito.

Este mes también me ha tocado vivir aquel mismo vacío y me dan ganas de escribir mi post de febrero sobre ese sentimiento tan etéreo y abrazador como es la amistad.

Nos volveremos a encontrar viejo de la montaña

Sin embargo, la inspiración no ha llegado y escribo más por la disciplina de hacerlo mensualmente.

Quiero escribir una historia de “largo aliento” pero la verdad es que aún no cuaja y no puedo más que esperar. Mientras eso ocurre leo lo mejor que se pone en frente.  

Solo quiero decir entonces que tener amigos vale igual o más que el dinero. Tener amigos te saca de apuros con facilidad y elegancia. Son tus amigos y la cercanía que tengas con ellos quienes determinan de alguna manera el andar de tu vida.

Este mes no es solo de amistad, es también de amor y yo estoy descubriendo un nuevo tipo de amor, el amor de padre que siento hacia mi querida Eli, de quien en algún momento les hablaré más adelante.

Feliz mes a todos, a mis amores y amigos, a mis cheros y conocidos. A quien se atreva  a leer estas letras vagas, feliz mes.

viernes, 21 de enero de 2022

Guacotecti

Resido en Guaco y aun no le dedicaba un post. Hoy celebra sus fiestas patronales y pensé oportuno festejar con alguna información. Agarré la cámara y me fui a platicar de santos con el padre de la villa. No son datos concluyentes sino acercamientos a lo que sucede en este pueblito que llamo casa.

Cristo Negro encontrado por el señor Salomé

El recuerdo más vívido que tengo de las fiestas de Guaco fue una vez que la música sonaba tan fuerte que hizo deslizar las tejas. La vibración del sonido de aquella poderosa discomóvil le dañó seriamente el tejado a la casa de esquina. Anoche parece que paso lo mismo, hoy un empleado municipal recogía los escombros de otro puño de tejas en pleno centro de Guaco. Lo de pleno centro es una ironía porque el poblado es tan pequeño que prácticamente es eso, cuatro calles y un parque. No extraña que cada vez haya menos casas con tejas artesanales, se prevé que la música siga sonando fuerte.

Guacotecti: Sumo sacerdote de los tesoros en náhuatl

Hace diez años se decía que eran  tres mil habitantes en este municipio, uno de los más pequeños de Cabañas. Muchos hemos migrado a Guaco desde entonces y sin miedo a equivocarme cálculo que al día de hoy somos el doble o más de esa cantidad los que residimos en el pueblo de los dulces de rosario.

Lo constaté hace apenas un año cuando anduve en política y descubrí que el gentilicio de Guacotecti es “guacos” y “guacas”. En esas vueltas también fui más allá de San Fidel y la Antena, visité Zacamil, El Dormilón, Cacahuatal, el Portillito... Desde este último lugar va a salir esta tarde la procesión hacía la parroquia del Señor de las Misericordias.

Iglesia de Guaco es de inicio del siglo XVIII

La devoción católica en Guacotecti está muy arraigada en sus habitantes y visitantes. Desde que yo era un niño recuerdo las aglomeraciones de gente en la plaza, todos queriendo participar de esa fiesta en honor a un santo misericordioso que sin duda intercede por quien lo necesita.

La imagen más preciada de la parroquia es un cristo negro tallado en madera. Se dice que la reliquia fue encontrada por un hacendado de la zona llamado Salomé. Es por tanto que a veces hay confusión a la hora de saber cuál es el patrono del pueblo. Será el Cristo Negro, el señor Salomé, el señor de las Misericordias o incluso el señor de Esquipulas, que celebra su fiesta el 14 y 15 de enero... por otro lado en el santoral hoy es el día de Santa Inés.

Hablé sobre el tema con el padre Octavio Mejía quien recién asumió como párroco el pasado 12 de septiembre. “Sobre el tema no hay nada oficial o por escrito se trata más bien de tradición oral. A quien se celebra las fiestas es a Dios y a Cristo que murió en la cruz, es Cristo misericordioso quien concede”, destacó el clérigo originario de Ilobasco y de 43 años.

Padre Octavio Mejía párroco de Guacotecti

El padre Octavio llego a Guaco un mes después del deceso del padre Juan Francisco Cubias, conocido como padre Paco. Manifestó que su nombramiento no fue sorpresivo sino más bien anunciado. “Aquí ya había sido seminarista y vicario. El padre Paco hizo dos peticiones a monseñor para indicarme como párroco de Guacotecti”, manifestó.   

Hoy el padre Octavio recibía a los fieles que llegaban a pedir favores y ofrecer promesas. También se preparaba para las actividades de la víspera y aun así me concedió unos minutos. A las 6:00 p. m. sale la procesión que será recibida con música por parte del ministerio Kerigma de Ilobasco, a continuación la misa y alborada.   

Felices fiestas Guaco, y que el señor de las Misericordias nos bendiga a todos.