miércoles, 3 de agosto de 2022

Commedia

Acabo de regresar del Infierno, el Purgatorio y el Paraíso de la mano de Dante Alighieri, un florentino de patria, no de costumbres, quien se imaginó ese trip hace poco más de 700 años.

Su obra, La Divina Comedia, es un poema que canta a la cristiandad, así que he estado bien católico los últimos dos meses leyendo sobre pecados, virtud y fe. Y bueno así como el poeta peregrino dio testimonio de su viaje, así quiero yo compartir en este blog las ideas que me dejó leer este clásico de la literatura universal. Pasen delante.

Dante Alighieri 1265 – 1321

En la escuela lo ponen a uno a leer este tipo de libros, quizá el programa de estudio lo exige o quizá yo tuve profesores ingenuos que pensaban que un cipote se podría interesar en leer lo que la Comedia expone.

No recuerdo si yo llegué a leerla, lo que ahora sé es que la trama me resulta excitante y cuando rescaté una atractiva edición de 1977 decidí guardarla entre mis libros pues estaba seguro que un buen día se me iba antojar conocer esa historia. 

Leer y escribir son dos de mis vicios buenos, en los libros puedo viajar y aprender en la comodidad de una hamaca. Como dijo un gran pensador inglés “la verdadera Universidad hoy día son los libros”. Me gusta prestar libros, pero soy quisquilloso y hasta tengo reglas para hacer un intercambio. Como dijo otro por ahí “solo vive el que sabe” ¡ah y yo quiero saber tanto!

Pues bien, hoy les comparto en este blog lo que he llegado a comprender sobre la aventura de Dante quien estaba en una selva oscura y de pronto se le ofrece un viaje nada más y nada menos que al Infierno, luego atravesar el Purgatorio hasta llegar al cielo donde no podía ver con claridad ¡porque había mucha luz!

Como siempre que hago este tipo de reseña sobre algún libro quiero adelantar que este post es apenas un acercamiento a la obra, no hay rigurosidad en los datos y más bien se trata de extractos del libro y las ideas y sentimientos que me ha despertado la lectura.

El protagonista es el mismo autor y representa humildemente a la humanidad; es decir, es a través de sus ojos y de su imaginación que vamos a ver los paisajes del mundo de los muertos, un lugar al que todos iremos, lo sabemos con seguridad.

Lo que no sabemos es dónde exactamente va nuestra alma al separarse del cuerpo. Para el autor eso depende de nuestros pecados, virtudes o de la misma fe que tengamos a la hora de morir, entendiendo que fe es la sustancia de las cosas que se esperan, y el argumento de las que no se ven.  

Infierno

En el Infierno y en el Purgatorio su guía es su colega poeta Virgilio. Dante le consulta sus dudas y pide su autorización para poder hablar con las almas que ahí padecen. Hay nueve círculos, como terrazas, que descienden como en cono hasta el centro del planeta.

En el primer círculo están los no bautizados, luego los condenados por lujuria, gula, avaricia, ira, pereza, herejía, violencia, fraude y traición. Las almas que ahí perecen piden lo mismo, que a su regreso al mundo de los vivos el poeta hable bien de ellos.

Parecida es la situación en el Purgatorio, donde las almas arrepentidas purifican sus pecados para ascender al cielo, ahí la petición es que se recen oraciones para su ascensión definitiva al Paraíso. 

Cuando finalmente Dante llega al cielo encuentra a Beatriz, el personaje que más me cautivó. Fue ella quien dispuso que Dante viviera semejante viaje. En la vida real Dante vivió enamorado de Beatrice Portinari de quien también se dice inspiró al autor de todo este cuento.

Allá en el cielo el poeta es recibido por San Pedro, encuentra a la Virgen, la Santísima Trinidad, la Rosa Mística y todos los demás ajuares del imaginario católico. Hay mucha luz en el lugar y el poeta advierte que le es difícil describir lo que vio. Tras ser iluminado, Dante abre su entendimiento y comprende el misterio del amor divino. 

Beatrice Portinari falleció en 1290

Si lo de Beatriz es cierto, Dante es el hombre que por amor hizo el viaje al mundo de los muertos para, a través de la imaginación, volver a ver a su amada.       

Durante di Alighiero degli Alighieri, su nombre real y completo, murió de malaria a los 56 años. Fue político y padeció el exilio acusado de oposición al Papa cuando en concreto lo que defendía era la separación de la Iglesia con el Estado.

Hace apenas un año la OMS declaró a El Salvador como primer país de Centroamérica libre de malaria. ¡El mismo zancudo que mató a Dante me está persiguiendo ahora mismo! Es increíble como las ideas y las enfermedades prevalecen en el tiempo. 

Hasta aquí mi reporte y mi esfuerzo mental por hoy. Sigan leyendo estos post en vivo y en directo. Sigamos con este vínculo que nos permite leer y escribir. 

jueves, 7 de julio de 2022

Cuarenta

Cumplir años es ponerse viejo, es un hecho que no se puede negar. Este cuerpo, vehículo prestado para transitar en el mundo, se va poniendo frágil, así como cuando llegó. El tiempo vivido es lo único que somos y lo único que queda, lo bailado como dicen.

Disfrutando un sopón de gallina donde las "My friends"

Así que hoy me pongo sentimental para compartir algunos recuerdos, así como hace 10 años, y reflexionar un poco sobre estos cuarenta años vividos. Un post para celebrar a don Guayo en su fiesta patronal.

Una fiesta en la que me gusta pasar de incognito, al menos en redes sociales. En Facebook hace ratos eliminé la fecha de mi cumpleaños porque no me gusta responder a felicitaciones autómatas. Por otro lado, sí que agradezco los saludos de quienes recuerdan la fecha y me saludan con sinceridad y confianza.

En el día de mi cumpleaños me gustan los abrazos, el pastel de chocolate o el cheese cake, que me celebren de manera espontánea, tener el día a disposición para lo que se venga. No me gusta tener compromisos laborales ni sociales y por si al caso celebro todo junio con la excusa de mi aniversario, chis.

En el 2012 me lamentaba por no poder celebrar my birthday  en la casita de adobes. Tamarindo, casa sustentable existía solo en mi cabeza, era una idea, un proyecto que nacía y que ahora es una realidad.

Aquellos fueron tiempos de camping y fogatas, días de fuerza física, sudor y callos en las manos. Esta casa donde hoy escribo no se hubiera podido levantar sin la ayuda invaluable del maestro Mercedes y del fiel trabajador Amilcar.

Ahora es una realidad tener el escritorio frente a las ventanas donde lo imaginaba y poder dedicar unos minutos para escaparme al mágico mundo de la escritura.   

Ha llovido cantidad en estos últimos 10 años. Confié en mi instinto, me dejé llevar por el viento et voilá me convertí en un hombre de familia, me fui a la cama con una y me desperté con tres. Me hice papá y padrastro en la misma jugada.


Bautizo, Guacotecti, 03 - julio - 2022. 

Yo era un hombre aislado que adoraba vivir como siguanabo en el silencioso potrero. Ahora hay ruido en la casa, hay comida, desorden y felicidad. Es ahora que escribo únicamente cuando hay silencio, cuando mi esposa y mis hijas no están o ya están en vueltas de dormir.

La Eli es un libro que comencé a escribir el año pasado y que cada día se va poniendo más bonito. Un libro que ustedes conocerán y juzgarán con el tiempo. Yo voy como siempre, despacito y con buena letra.

Feliz cumpleaños para mí, estoy listo para otros cuarenta. Salud.

domingo, 5 de junio de 2022

Lívingston

Este blog mochilero te lleva nuevamente a las costas del mar Caribe, ahora un poco más al norte centroaméricano hasta Lívingston donde vive mi tío Adolfo en medio de la selva tropical, en el lugar más húmedo y lluvioso de Guatemala. Este artículo brinda alguna información necesaria si vas a este destino turístico lleno de cultura y belleza natural.


Playa de Quehueche


Bueno para comenzar explicar cómo se puede ir desde El Salvador. Si es desde Sensunte por ejemplo lo mejor es salir a la Longitudinal hasta Metapán, por Anguiatú. Desde San Salvador quizá sea mejor salir por carretera a Santa Ana hasta Candelaria de la frontera vía San Cristóbal.

Pude pasar sin problemas a Guatemala con permiso para 30 días únicamente con mi DUI y mi carnet de vacunación covid19.

Con vehículo propio o rentado no se necesita más que su documento en regla. Desde Sivar también hay buses que van hasta Petén y te pueden dejar en un desvío conocido como La Ruidosa. Luego habría que tomar un autobús hasta Barrios que está a unos 40 minutos.

Volviendo al carro, una vez en Guate se busca una carretera que le dicen del Atlántico, esa te lleva recto hasta Puerto Barrios, capital del departamento de Izabal. Se trata de una carretera llena de furgones que se dirigen al principal puerto de la costa atlántica guatemalteca así que mucho cuidado con ellos.

En Barrios se deja el carro en algún parqueo privado porque a partir de ahí el camino es vía marítima.

En el muelle municipal se disponen las lanchas que sirven de transporte público y que diariamente trasportan pasajeros a destinos como Lívingston, por $5 y en 35 minutos, o incluso Punta Gorda, en Belice, por $50 y en poco más de una hora.


Localización de Lívingston en Izabal

Una vez en las estrechas calles de Lívingston te tienes que mover a pie, en bicicleta o moto; es conveniente además tener el número de un mototaxi, ellos te llevan a donde quieras por apenas dos coras y con la adrenalina de siempre.

Lívingston con una población de más de 80 mil habitantes, la mayoría de ellos de etnia garífuna, es un pueblo caribeño con tintes chapines donde deambulan turistas europeos.

Mi tío, después de vivir mucho tiempo en Belice trabajando como pescador de langostas, se instaló en Lívingston hace unos 20 años y ahora es el síndico de la municipalidad. Ya no bucea para vivir, se dedica a la ganadería una de las principales actividades productivas del municipio, los morenitos le llaman “Lechero”.


Mi tío es un agricultor curioso y amante de las plantas exóticas


En cuanto a la playa, pues bueno yo vengo de estar en Bequia y no hay otro Caribe que me sorprenda más. En Lívingston el mar es calmo y la arena clara. El agua tiene un tono marrón debido quizá a las constantes lluvias de la zona, pero es tibia y agradable.

Conocí y recomiendo “Siete altares” unas pozas de refrescante agua que desemboca en el mar. Hay que ir en lancha o caminar por la playa unos 30 minutos, al llegar el Carnal les vacunará con tres dólares por entrar a su propiedad.

“Ustedes entran gratis raza”, nos dijo el host, beneficios de andar con el tío, quien también nos llevó a comer muy rico al restaurante El Viajero y a una emocionante tarde de tirolesa en el ecoparque Temanit maya.

Ya fui dos veces a Lívingston y volveré a ir cuando pueda porque me encanta el viaje y el destino, mucho más cuando el tío Adolfo, su esposa Nineth, y sus hijas Kelly y Kenia me hacen sentir en casa.

Si leíste hasta aquí has ganado un vasito con atol chuco que puedes reclamar cuando me veas en las calles de Sensunte. Salú.