lunes, 8 de junio de 2020

Les misérables

He dado la vuelta a la última página de mi compañero de cuarentena. Mientras el mundo se derrumba por un virus yo me refugio en la lectura.


La niña de la portada debe ser Cosette


Esta vez de la mano de Victor Hugo en la Francia de inicios del siglo XIX. Esta no es una reseña, son sólo un par de líneas sobre este clásico de la literatura, pasen adelante.

A principios de este año cayó en mis manos esta tremenda edición de más de 700 páginas y pues no pudo caer en mejor momento, cuando se comenzó a restringir la movilidad lo agarré tipo biblia, una hora todos los días.

Soy lento para leer, tengo que estar de ganas y en silencio, así que me lo eché como en dos meses.

Si ya lo leyeron pues servirá para recordar aquellos parajes develados en 1862. Si no lo han leído pues es para insinuarles un poco de qué va. Para mí ha sido un viaje tremendo a lugares y momentos de hace 200 años.

Desde el principio me atrapó con sus personajes como Carlos-Francisco Bienvenido Myriel, obispo de Digne les Bains, que decía que "lo bello vale tanto como lo útil, quizá tal vez más".

El personaje principal se llama Jean Valjean, un muchacho que se roba un pedazo de pan porque su familia tiene hambre. Desde ahí le vemos en sus combates entre el bien y el mal.

Los miserables reúne historias de amor con historias de patria. El énfasis del autor es llamar a la humanidad para que no deje de trabajar por tiempos mejores.

Leyéndolo conocí sobre una revolución que socavó el sistema monárquico y sentó las bases de la democracia moderna.

El autor era un jovencito en los años que describe en la  historia. Su inspiración habrían sido pequeñas escenas de la vida cotidiana.

Otros personajes son el inspector Javert, un abnegado policía que persigue a Valjean. Fantine, una desgraciada que muere y le encarga a Valjean que tome cuenta de su hija Cosette.

El barón Mario de Pontmercy, un enamorado revolucionario; Gavroche, un simpático muchachito de unos 12 años.

La despiadada familia Thénardier, los heroicos amigos del ABC… cada personaje es más fabuloso que el otro.

Es un libro largo de esos que aprendes a sostener de mil maneras. También hay una peli estrenada en 2012 con Jugh Jackman, Anne Hathaway y Russell Crowe, hay que verla.

Bueno hasta aquí mi informe en este mes de mi cumpleaños, si quiere sorprenderme regáleme un libro. Bai!


Victor Hugo, escritor y político francés (1802 - 1885)

martes, 19 de mayo de 2020

Sustentable

Mantenerme con lo que produzco en casa es una locura de hace diez años. Siempre me preguntan ¿realmente vivís únicamente con lo que produces? La respuesta es no. Esta locura requiere respetar los ritmos de la naturaleza, abandonar estilos de vida, adaptarse... El Covid19 me confirma que no ha sido un esfuerzo en vano, que estoy en el camino que quiero.

Nunca más compré guineos!

La vida me ha traído hasta este momento en el que dispongo de una tarde de domingo para escribir sobre mí mismo, para sumar una entrada a este diario personal.

Afuera hay crisis de salud, económica y política. Estoy preocupado, de eso no hay duda, pero me reconforta saber que el estilo de vida que he adoptado también me da la tranquilidad para poderme dar este tiempo.

Hace casi diez años renuncié a un sistema que me traía abatido. Fue una decisión difícil y motivada por varios factores que no voy a explicar aquí porque sería divagar mucho en cosas que ni siquiera yo comprendo.

La cuestión es que di el paso. Renuncié a un trabajo bien remunerado, vendí mi carro, me fui a viajar, a vivir y a trabajar en otros países, me volví a enamorar y sobre todo comencé un proyecto que es ahora mi carta de presentación, es lo que hago, a lo que dedico todo mi esfuerzo físico e intelectual. 

Tuve mucho miedo, me sentí en la cuerda floja. Enfrenté con necedad las críticas y encontré personas que me dieron las palabras de aliento que necesitaba.

Cuando comenzaron a reconocerme por mi trabajo en Tamarindo,casa sustentable supe que había dado un salto cualitativo en mi vida, supe que era capaz y que lo que pasara de ahí en adelante iba a depender de mí.

Evidentemente mi realidad y decisiones me han permitido estar donde estoy. Tuve suerte de heredar una propiedad, de tener una buena educación y una familia que me apoya. Suerte de no tener dependientes y de tener solvencia económica.  

Claro, muchos dirán que soy un suertudo y sí que lo soy. No me estoy jactando de mi vida. Como todos, yo también tengo necesidades, pero este silencio del que disfruto ahora mismo, el olor del café recién hecho o comer un fruto de mi huerto es para mí la felicidad. La felicidad de estar tranquilo aun en tiempos de crisis.
 
Mi trabajo no se ha visto afectado por la cuarentena. Hace dos días sembré la milpa y todos los días doy un paseo por mi huerto para atender a mis plantas que me dan comida. Mi business sí está cerrado, porque pertenece al rubro turístico, pero en una casa como la mía el trabajo nunca acaba.  

No vivo únicamente de lo que produzco. No produzco sal, azúcar o aceite, tampoco he logrado abandonar el café o las cervezas. Pero mis gallinas ponen huevos todos los días y siempre hay algún arbolito dando frutas.

Cuando comencé aquí no había gallinas ni árboles frutales, esto de ser sustentable es un proceso que no se logra de la noche a la mañana y que requiere atención constante.

Esta cuarentena me tiene más solitario que de costumbre, pero ha venido a validar mi trabajo. Espero, que como a mí, a vos también te fortalezca este tiempo difícil y que cuando esto acabe nos encontremos para compartir lo bueno que nos deja.

martes, 28 de abril de 2020

Desinformación

Todo lo que necesitábamos saber sobre el coronavirus ya está dicho. Limite su consumo de información al respecto. Deje de sudar calenturas ajenas. Mejor invierta su tiempo en algo productivo y sea responsable.

Mucha información es igual a desinformación

La opinión que usted tenga sobre esta pandemia y su manejo depende indiscutiblemente de su consumo mediático.

Por ejemplo, si usted acepta todo lo que el prezi dice en Twitter o escucha únicamente radio nacional… pues voilá, ya sé por dónde viene su postura.

Respeto su opinión, pues aunque no lo crea, comprendo su entusiasmo. Además no cualquiera sabe enfrentarse al mar de información que hay en el ciberespacio y que se nos ha venido encima, como un tsunami.

Sin embargo, no creo platicar mucho con usted, porque no me interesa ni es mi trabajo sacarlo de su burbuja.

Lo que puedo decirle aquí, es que tenga cuidado con la información que consume. Mucha información es igual a desinformación. Y usted y yo sabemos que nuestro mandatario es un experto en estos términos y que, como buen estratega, aprovechará la situación.

Hay muchos factores, que no voy a discutir aquí, que me hacen dudar de la información “oficial”. Por otro lado, no creo que aplaudir o incluso defender los errores de esta administración sea la postura de un ciudadano responsable.

Si por el contrario, además de los canales de gobierno, usted es receptivo a otras fuentes de información comprobada, creo que podemos intercambiar opiniones, siempre en un marco respetuoso.

Sin embargo, y a fuerza de ser sincero, ya me da mucha pereza profundizar en estas pláticas. Estoy cansado mentalmente del tema coronavirus. 
   
Como mencioné arriba, lo importante sobre el virus y cómo cuidarnos ya está dicho. A mí, que estoy fuera de cualquier esfera política, poco me interesan las críticas a lo que hace o deja de un funcionario. Estoy en un proceso de desintoxicación al respecto.

El tiempo será el encargado de dictar su sentencia con respecto a lo bueno o malo que se haga. Así que si usted tampoco come de política, take it easy.   

Ponga su cerebro en remojo, meterse en tanto pleito en el que no lo han llamado no le hace bien. Póngase un límite de tiempo para el consumo mediático. No se alarme con la primera noticia y, si le interesa tanto, trate de confirmar lo que se dice con fuentes confiables.

Dicen que si la situación sigue igual a mediados de mayo llegaremos al pico de 500 - 900 casos positivos y a mediados de junio estaremos en la frontera de la normalidad. El riesgo es que haya un rebrote, así que las medidas que ya conocemos hay que seguirlas tomando.

En Italia, uno de los países más afectados, el desconfinamiento iniciará el 4 de mayo. Hasta el 1 de junio no se permitirá la apertura de bares, restaurantes o peluquerías. A nosotros, me imagino, nos faltará un poquito más.

En El Salvador se dice que la estrategia de las autoridades es perseguir el virus, encontrarlo, aislar y tratar a los pacientes positivos y sus nexos. Eso está bien, siempre y cuando se respeten las leyes y los derechos humanos de la población.

Sí, se han tomado y ojalá se sigan tomando buenas decisiones. Pero lastimosamente, también hemos visto mucho abuso de autoridad, improvisación, ataques, desacatos y chistes de mal gusto.

Nos falta lo peor, así que ánimos. Dejen de perder el tiempo con sus celulares en la mano y pónganse a estudiar, a leer o a compartir en familia.

Para mí ha sido un periodo más o menos normal, tengo cuatro años trabajando desde mi casa, este será el tema de mi próximo post: ¡sustentabilidad en tiempos de cuarentena!

Por último, contarles que en mi comunidad hemos instalado un punto de saneamiento. Por lo menos dos veces a la semana estaré ahí tratando de hacer conciencia en mis vecinos sobre la importancia de tomar las medidas necesarias para no tener casos en la colonia.

Me quedo hasta aquí. Ojalá pronto nos volvamos a ver y nos abracemos fuerte.