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lunes, 27 de julio de 2020

Política

Este año me estreno en política, deséenme suerte. La hora ha llegado y sé que puedo aportar al desarrollo de mi querido Guaco. Intentaré ser funcionario público y una vez en el puesto aportar mis conocimientos para conseguir los mejores resultados. Bienvenidos a una más de mis aventuras.


Elecciones internas en Tamarindo, casa sustentable. Domingo 26/07/2020 

Soy parte de la propuesta del FMLN para conformar el concejo municipal de Guacotecti, donde resido desde hace 10 años. Guaco es un pueblito del departamento de Cabañas al noreste de El Salvador.

A mis 38 años hay cosas que nunca me han pasado o nunca he hecho. Aspirar a un cargo público se me estaba quedando pendiente. Soy de la opinión que es un derecho que debería estar en el check list de todo ciudadano que se considere honesto y capaz.

Esto no es simple, es administrar el dinero de todos para que tenga beneficios que igual lleguen a todos, principalmente a aquellos más desafortunados, a las víctimas de un sistema que oprime.

Nunca he tenido una afiliación a un partido político, he votado tanto por la derecha como por la izquierda, pero como a todos, las extremas me abaten y me considero alguien más al centro, sin etiquetas, alguien que antepone lo justo y el respeto ante cualquier situación de la vida.

Hace unos días el FMLN se me acercó para invitarme a participar con ellos en las próximas elecciones (Febrero 2021) y me hallaron de toque porque acepté al vuelo.

Me considero apto y estoy en el mood  para involucrarme. Como cuando te tienta la curiosidad y tenés la sensación de que realmente algo bueno puede suceder.

Elecciones internas del FMLN en Guacotecti, Cabañas

Afiliados del Frente en Guacotecti conocieron Tamarindo, casa sustentable

Proceso transparente en el que resulté electo como candidato a primer regidor

Proceso con  medidas de bioseguridad para prevenir la Covid19

Pienso que los estatutos de todos los partidos exponen los ideales del servicio público y que son algunos funcionarios, de todos los colores, los que ya llegan corrompidos a ocupar puestos para los no que no están preparados.

Me identifico con los ideales del Frente y también apoyo a mis amigos que visten otros colores partidarios. Ya ratos el electorado salvadoreño vota por personas. Los partidos son los vehículos que en democracia nos permiten gobernar las instancias públicas.

Hay les cuento como me va, y si son de Guaco pues llegara el momento en el que les pida el voto. Si esta carrera progresa, pero sobre todo si le hallo el gusto, en las próximas me lanzo como alcalde o diputado.

Queridos conciudadanos, jajajaj espero hayan disfrutado esta breve lectura y me brinden su apoyo o críticas constructivas cuando nos encontremos.

sábado, 12 de enero de 2019

Elecciones 2019

Este próximo tres de febrero los salvadoreños elegimos al presidente que gobernará al país hasta el 2023. A menos de un mes de las elecciones sé que quiero ir a votar, pero aún no sé por quién. Hoy quiero divagar sobre las opciones presentadas y la coyuntura que estamos viviendo en el Pulgarcito de América.


Carlos Callejas, Hugo Martínez, Josué Alvarado y Nayib Bukele

Quisiera que votar fuera una obligación. Que todos los posibilitados acudiéramos a las urnas para elegir a esos empleados públicos que tomarán decisiones por nosotros en el funcionamiento del Estado.

En Brasil por ejemplo ir a votar es obligatorio y si uno no emite el sufragio debe pagar una multa que es cobrada cuando se requiere un servicio público.

No creo que esto sea coercitivo sino más bien que se le da la importancia que merece.

Me alegro cuando mis amigos y familiares me dicen que irán a votar, que van a ejercer su derecho. También desconfío de quien no lo hace, por pereza, desconfianza o lo que sea.

Hay que ir a votar y ser como los buenos patronos que aplauden a sus empleados, pero también exigen el pleno cumplimiento de sus funciones.

Vengo de darme en la jeta con los presidentes que he elegido (Saca y Funes), pero no por eso voy a privarme de un derecho tan elemental.

Nadie tiene garantías de cómo será un candidato una vez esté sentado en el trono. Debemos seguir nuestra intuición y estar informados de sus propuestas y sus deslices durante la campaña. Creo en una conciencia colectiva que es la que al final decide.

Pues bien, veamos lo que hay. Pero antes quiero afirmar que me siento libre de decir lo que quiera, libre de equivocarme en mis opiniones, porque sinceramente, llegue quien llegue, mi vida poco o nada va a cambiar.

A mis 36 abriles sé que mis triunfos o fracasos dependen enteramente de mí, de mi familia, de mis decisiones y no de una simpatía política. 


Queremos que el TSE en serio “consolide la democracia” 

Quiero empezar hablando del fenómeno Nayib. A mí me parece que este tipo sí tiene nuevas ideas, en el sentido que su candidatura ha permitido que las opciones ya no estén polarizadas únicamente entre ARENA y el FMLN.

Sin embargo, su adhesión a GANA me parece  precipitada, sin desmeritar que seguramente aprovecha un momento histórico y político. Tampoco me gustan sus episodios de egocentrismo y su aparente cobardía al no participar en algo tan democrático como un simple debate.

Seguramente muchos están entusiasmados con el supuesto cambio en hacer política que dice representar y estarán gustosos en aportar económicamente para su amplia campaña. Si Bukele gana debemos estar atentos  entonces a su forma de retribuir a esos donantes y a su forma de gobernar en general.

Su fórmula la completa Félix Ulloa, un señor que no se ve que haga equipo con el mesías barbudo. Pero bueno, la historia nos demuestra que estás parejas presidenciales a veces son más disparejas que algunos matrimonios.

El DUI es el documento necesario para votar.

Hugo Martínez parece que fue un buen canciller y Karina Sosa también parece que se destacó como diputada. Sin embargo, sus perfiles se ven ensombrecidos por la cúpula ortodoxa del partido de izquierda.

Quizá los empleados o quienes históricamente siempre han votado por ellos lo sigan haciendo, pero para ganar tendrían que convencer a los no partidarios y no creo que apoyando a gobiernos como los de Nicolás Maduro o Daniel Ortega se logre ese fin.

Al Frente no le basta su hueso duro y eso quedó demostrado en las pasadas elecciones para concejos municipales y diputados. El Frente ya no es el partido de la gente, como solían decir.

Desde el ex presidente Funes hay un desencanto hacia el partido rojo del que no parecen levantar cabeza.


No se queden en casa, vamos a votar.

No creo votar por Carlos Calleja por el partido que representa. ARENA ha llegado al límite del descaro al maniobrar a su favor los casos de corrupción en los que son señalados. Y es que parece que su poder ha comprado todas las voluntades y se está gestando una hegemonía de la yo me pensaba ya liberado.

Lo mismo me pasa con Carmen Aída Lazo, ella se ve muy capaz y académica, pero sus padrinos del PCN son quienes la han propuesto y quien sabe cuales son los intereses de ese partido que baila la danza del mejor postor.

Ya pensaron además en un país dominado solo por ARENA. Ya pusieron al fiscal que querían y son fuertes sus influencias en el sector justicia. Yo quiero un país con poderes más equilibrados.

De Josué Alvarado, del benjamín partido Vamos, no voy a opinar nada. Su falta de seriedad al sacar un Buzz Lightyear en el debate y decir que “él no quiere ser presidente” me deja noqueado. Roberto Rivera Ocampo, su candidato a la vicepresidencia, se escucha interesante, ojalá no se desanime y continúe su carrera política.

Pues bien, ante este panorama desolador y lo que decía al principio de la obligación de ir a votar pareciera que me estoy contradiciendo. Que lo mejor sería anular el voto. Sin embargo, aún faltan unos días de campaña y debates con amigos y familiares para tomar la decisión final.

Como repito, se vale equivocarnos, lo que no se vale es dejar que otros decidan por nosotros.