jueves, 13 de diciembre de 2018

Iramón


Al extremo Este del departamento de Chalatenango se eleva el cerro Iramón. Siempre que atravieso la frontera entre Cabañas y Chalate me quedo boquiabierto admirándolo. Tuve el gusto de dormir en su cumbre hace unos días. Por si alguien quiere ir aquí les digo cómo. Es un paseo que recomiendo y me ofrezco de guía para los interesados.

Buenos días señor Sol, 28 – 11- 2018

San José Potrerillos es un cantón pujante. Sus callecitas están pavimentadas y sus casas tienen ese aire de haber sido construidas con fondos y gustos de hermanos salvadoreños que residen en el exterior, principalmente en los Estados Unidos.

Es un cantón del municipio Nombre de Jesús y aunque existen otras rutas para subir al cerro, este es el acceso más común. La gente de Potrerillos me pareció simpática y acostumbrada a hablar con otra gente, también simpática, que tiene ganas de conquistar esta cumbre.

El acceso para llegar a este poblado es a través de la carretera Longitudinal del Norte, a la altura de la presa 5 de noviembre. Por cierto, ahí está también el puente más alto de El Salvador con sus míseros 27 metros.

Una vez en Potrerillos cualquiera le indica a uno por donde ir para comenzar la caminata. No hay ninguna señalización por lo que es esencial el contacto con los lugareños.

La indicación de todos coincide y es simple “cuando agarre el camino siga recto”. No hay nada más que eso y seguir el instinto por al menos 12 kilómetros hacia arriba.

El Iramón mide 957 msnm. Foto de Anael Mejía

Comenzamos a caminar cerca de las 3:00 de la tarde. Atravesamos primero por un rio seco, luego potreros y partes boscosas. En el camino hay apenas un oasis de agua que baja del cerro y donde recomiendo abastecerse.

Subíamos animados cuando nos encontramos a una señora que acarreaba broza de frijol, ella misma era quien les había dado sal a las vacas que habíamos visto pastar.

Apenas encontramos tres casas en el camino, las primeras dos abandonadas y una tercera más en la cumbre, extrañamente habitada, después de eso solo queda el potrero. Digo extraño porque en realidad está muy aislada, pero parece gente bien, me gustó porque han cultivado bananos y han sembrado mucho cacao.

Parecía que nunca llegábamos y nos agarró la noche. Estaba oscuro cuando llegamos a la cima, pero afortunadamente encontramos la zona de acampado. Recomiendo comenzar a subir por lo menos a la 1:00 de la tarde para llegar arriba antes de las 5:00.

No hay mucho espacio en esta zona y hay talpetate a pocos centímetros de la tierra. Lo sé porque me fue difícil clavar las estacas de la tienda. Sin embargo, sí había restos de una hornía de piedras que tenía ceniza y algunos maderos a medio quemar.

Las luces de los poblados ganaron intensidad. Bajo nuestros pies veíamos los focos de Potrerillos, Nombre de Jesús y San Antonio de la Cruz. Al fondo alcanzamos a ver principalmente parte de San Salvador, Cojute, Ilobasco y Sensunte.

Cenamos y reímos frente a una fogata y bajo un cielo estrellado.

Día 2

Embalse 5 de noviembre y al fondo el Chinchontepec

La mañana siguiente el visual era aún más fabuloso. Era como ser un ave y estar sobre el árbol más alto con disposición a volar. Vimos con claridad el volcán Chinchontepec y los volcanes de San Salvador, Izalco y Santa Ana.

La vista al frente era el rio Sumpul que se asoma al embalse y el rio Lempa que continúa su paso al oriente de El Salvador donde sirve de frontera natural con Honduras, en el departamento de Cabañas.

Desayunamos e iniciamos el descenso. Tomamos un refrescante baño en el oasis y aterrizamos nuevamente en Potrerillos. Regresamos a eso de la 1:00 de la tarde a Ilobasco, desde donde salimos el día anterior con David, Anael y Nicki.

Quitando un par de garrapatas que se me pegaron y una llanta pinchada el viaje al Iramón fue estupendo. Lo he googliado y fue muy poca la información que encontré así que aquí se los dejo como el último post del 2018.

En Internet encontré que también le dicen Eramón y que ese nombre significa sierra de los conejos, y sí hay mucho de ese zacate que le dicen “de conejo” y que sirve para hacer los techos de las casitas que se ponen en el nacido durante esta época navideña.

También leí que el poblado llamado Arcatao, ubicado a unos 10 kilómetros al norte de Potrerillos, se fundó en la cima del Iramón, que esos ancestros se llamaban Aguacao y que en el lugar hay restos arqueológicos como dos terrazas superpuestas de 250 y 100 metros de base.

De esto no vi nada, les dejo el dato por si van, para que pelen el ojo. 

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